Mientras la provincia consolida su crecimiento económico, el sistema educativo se prepara para un fenómeno silencioso pero contundente: la transición demográfica. Según el informe de Argentinos por la Educación, Neuquén registrará una caída de 22.160 alumnos en el nivel primario para el año 2030. Este descenso del 21,8% respecto a la matrícula de 2023 plantea una oportunidad histórica para transformar la calidad en las aulas.
De la saturación a la personalización: El nuevo ratio docente
Actualmente, Neuquén se encuentra en una posición de vanguardia en cuanto a la distribución de recursos humanos. Con un promedio de 13 alumnos por cargo docente en 2023, la provincia ya se ubica por debajo del promedio nacional (16) y del promedio de la OCDE (14).
Las proyecciones para 2030 indican que, de mantenerse la inversión actual, Neuquén podría alcanzar un ratio de 9 alumnos por docente. Esta cifra colocaría a la provincia entre las jurisdicciones con atención más personalizada del país, solo superada por Catamarca, CABA y La Pampa.
El fin de las "aulas superpobladas"
El impacto más visible se dará en la configuración de los cursos. El informe proyecta un cambio radical en la arquitectura escolar de la provincia:
Aulas pequeñas (<15 alumnos): En 2023, solo el 5% de las secciones en Neuquén tenían menos de 15 alumnos. Para 2030, se estima que este grupo trepará al 57% de las aulas.
Aulas numerosas (≥25 alumnos): Las secciones con 25 o más estudiantes, que hoy representan una parte importante del sistema, prácticamente desaparecerán, reduciéndose a menos del 1%.
Oportunidad técnica: ¿Qué hacer con el "sobrante" demográfico?
La caída de la matrícula no debe leerse como un ajuste, sino como una ventana de oportunidad. Expertos como Martín De Simone sugieren que, sin aumentar el gasto total, Neuquén podrá destinar más recursos por estudiante.
Las estrategias propuestas para la provincia incluyen:
Reasignación de funciones: Utilizar los cargos docentes "liberados" por la menor matrícula para programas de tutorías personalizadas o apoyo escolar en zonas vulnerables.
Fortalecimiento pedagógico: Invertir en infraestructura moderna y materiales didácticos de alta tecnología, aprovechando que la estructura ya no estará "desbordada".
Extensión de jornada: Facilitar el paso hacia la jornada completa en más escuelas del territorio neuquino.
El riesgo de la inercia
A pesar del optimismo, el informe advierte que la caída de la natalidad impone un desafío a la gestión privada, que deberá solventar estructuras costosas con menos alumnos. Para el sistema público neuquino, el reto será la planificación de mediano plazo para evitar que la inercia institucional desperdicie los recursos que la demografía está empezando a liberar.
