María Beatríz Alfaro recordó una experiencia que le dejó su paso por el hospital de YPF. “Hay anécdotas que tenemos, porque en esa época donde yo trabajaba, YPF era abierto a la sociedad, éramos familia y en (Sierra) Barrosa trabajaba la gente y nunca me olvido que un día para navidad, a la noche, nos llama el jefe que había en Barrosa porque había un accidente, había llovido y había unos campesinos que se estaban ahogando. Uno se había ahogado, se lo había llevado a la corriente y el otro estaba todo fracturado”, recordó.
“Y ahí tuvimos que salir nosotras, de pollerita las enfermeras, y bajar el zanjón, subir con la camilla y llegamos a las 6 de la mañana. Salimos a las 11 de la noche y llegamos a las 6 de la mañana y con el paciente con suero todo, con el callejón así, con lluvia, los zapatos no nos sirvieron más, el uniforme no nos sirvió más”, rememoró. “Anécdotas hermosas y de buen compañerismo”, resaltó.
