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La industria energética en Argentina ha tomado el liderazgo absoluto en la generación de empleo durante este primer trimestre de 2026. Tras un periodo de reestructuración el año pasado, el sector no solo se reactiva, sino que redefine qué significa ser un profesional competitivo en áreas como la Cuenca Neuquina y los centros corporativos de Buenos Aires.


Un nuevo estándar: Más allá de la extracción


La demanda de talento hoy está marcada por una dualidad: la consolidación de los hidrocarburos no convencionales y la expansión acelerada de las energías limpias. Según datos de la consultora Michael Page, el mercado ya no solo busca técnicos operativos, sino expertos capaces de navegar la transición hacia el hidrógeno verde y la energía eólica bajo normativas internacionales de sostenibilidad (ESG).

Las posiciones más críticas en la Cuenca

Para quienes buscan insertarse en la operación directa en yacimientos, las empresas han identificado cuatro pilares de contratación inmediata:

·Ingeniería de Reservorios y Pozos: Profesionales enfocados en maximizar la eficiencia de la extracción.

·Desarrollo de Infraestructura: Expertos en la expansión de la red de gasoductos y oleoductos.

·Logística Midstream: Perfiles estratégicos para coordinar suministros en zonas de alta actividad.

·Gestión Ambiental y Seguridad (HSE): Líderes con visión global en protección y normativas de seguridad.

El perfil "Híbrido": IA y Habilidades Blandas

Una de las mayores transformaciones de este 2026 es la exigencia de competencias digitales transversales. Ya no basta con el conocimiento técnico; las petroleras y empresas de servicios buscan "perfiles puente" que dominen la Inteligencia Artificial para automatizar procesos y optimizar la toma de decisiones financieras.

El dato: El inglés técnico ha pasado de ser un "plus" a un requisito obligatorio, debido a la naturaleza multinacional de los consorcios que lideran los proyectos actuales.

Finalmente, el sector de servicios compartidos (SSC) y las ventas consultivas también muestran una solidez notable, exportando talento argentino al mundo en áreas de finanzas, ciberseguridad y análisis de datos. La reactivación es un hecho, pero la puerta de entrada es más exigente que nunca.