Imagen
Impulsado por Julieta Barrera (la cutralquense de cuna) junto a Valeria Luján, lo que comenzó como un pequeño grupo de amigas se transformó en una comunidad de 180 mujeres que reclaman su derecho a jugar en el espacio público sin hostilidades.

En el ámbito del deporte recreativo, las barreras para las mujeres no siempre son físicas; muchas veces son simbólicas y territoriales. Así lo entendieron Julieta Barrera, oriunda de Cutral Co, y Valeria Luján, al fundar "Basquetbolito Fem", un proyecto de básquet femenino callejero que nació hace casi dos años con apenas seis integrantes y hoy cuenta con una red de 180 participantes que se organizan de manera horizontal para ocupar las canchas de la ciudad.

Del potrero a la comunidad

Imagen
La iniciativa surgió ante una problemática común: la dificultad de encontrar espacios públicos donde las mujeres pudieran jugar sin ser desplazadas por equipos masculinos o enfrentarse a climas de desconfianza sobre sus capacidades.

“Basquetbolito Fem surge para tener un espacio donde podamos jugar todas sin lastimarnos, respetándonos y compartiendo”, explicó Barrera a medios locales. Junto a la cofundadora Valeria Luján, lograron transformar un grupo de WhatsApp en una herramienta de construcción ciudadana donde no existen jerarquías rígidas y el único requisito es el deseo de jugar.

Ocupar el espacio público

Uno de los pilares del proyecto es la apropiación de los espacios públicos. Aunque al principio evaluaron alquilar canchas privadas, las fundadoras decidieron que jugar en plazas es vital para la visibilidad del deporte femenino.

Entrenamientos abiertos: Gracias a gestiones municipales, cuentan con prácticas dirigidas por Lorena Tarcaya en espacios como el Parque Las Heras.
Inclusión total: El lema del grupo es recibir a todas, sin importar el nivel técnico, priorizando la solidaridad sobre la competitividad tóxica.

Expansión: El modelo ha sido tan exitoso que ya se está replicando en otras localidades como Río Segundo.

Dos años de juego y resistencia

Imagen

Para especialistas como Débora Majul (Conicet), este tipo de espacios son fundamentales para combatir el desgaste y la exclusión que muchas mujeres sufren en ámbitos deportivos tradicionales. "Basquetbolito Fem" no solo gana partidos —como el torneo que conquistaron en 2024— sino que también construye identidad, al punto de haber lanzado sus propias camisetas para fortalecer el sentido de pertenencia.

El próximo marzo, el proyecto celebrará su segundo aniversario con un torneo femenino abierto, reafirmando el sueño de sus fundadoras: que cualquier mujer que quiera jugar al básquet encuentre un lugar cuidado y seguro para hacerlo.