El fenómeno meteorológico, que incluyó granizo y ráfagas extremas, provocó un siniestro de magnitud entre Armstrong y Tortugas. A pesar de la gravedad de los vuelcos, solo se registraron heridos leves.

ARMSTRONG – Un escenario de destrucción absoluta se vivió en las últimas horas sobre la Autopista Rosario-Córdoba, específicamente en el tramo que une las localidades de Armstrong y Tortugas. Un violento temporal, caracterizado por lluvias torrenciales, granizo y ráfagas de viento fuera de lo común, desencadenó un siniestro vial múltiple que afectó a más de una decena de vehículos de gran porte.

Uno de los camiones volcados era un "mosquito" que transportaba 8 vehículos 0 kilómetro. El fenómeno que derribó los camiones fue parte de un frente de tormenta que castigó con dureza el sudeste cordobés. Localidades como Corral de Bustos, Monte Maíz, Isla Verde y Cruz Alta reportaron una fuerte caída de granizo y abundantes precipitaciones en períodos muy breves, lo que complicó aún más las tareas de rescate y despeje en la autopista en la noche de miércoles y madrugada de jueves. En Córdoba hubo granizo del tamaño de una naranja. 

El saldo del fenómeno fue impactante: 12 camiones terminaron volcados sobre la calzada y las banquinas. Además, tres vehículos particulares se vieron involucrados en el desastre, resultando dos de ellos completamente aplastados por la carga o la estructura de los rodados mayores.

Un operativo de madrugada

Germán Cechi, jefe de Bomberos Voluntarios de Armstrong, brindó detalles sobre la magnitud del evento y el arduo trabajo de rescate. Según informó, el operativo de emergencia comenzó alrededor de las 20:00 horas del miércoles y se extendió de manera ininterrumpida hasta las 4:00 de la madrugada del jueves.

Uno de los datos que mejor ilustra la fuerza del viento fue el hallazgo de un contenedor vacío, el cual fue arrancado de su base y arrastrado por las ráfagas casi 200 metros campo adentro.

Los choferes que sobrevivieron al temporal coinciden en que la visibilidad era nula y la fuerza del viento, incontrolable. "No se podía manejar", relató uno de los conductores afectados, quien además aseguró que el viento fue capaz de empujar y volcar camiones que ya se encontraban detenidos a la vera de la ruta.

"Fue una situación de caos total; los camiones volcaban incluso estando frenados por la intensidad de las ráfagas", señalaron fuentes del operativo.

Afortunadamente, y pese a que las imágenes del siniestro sugerían una tragedia mayor, las autoridades confirmaron que no hubo víctimas fatales. Los heridos fueron asistidos con lesiones de carácter leve, lo que fue calificado por los servicios de emergencia como un verdadero milagro dada la magnitud de los daños materiales.