El intendente Luis Madueño de Junín de los Andes dio apertura al periodo legislativo 2026 con un discurso centrado en obra pública, orden administrativo y planificación urbana. En un momento un vecino "therian" interrumpió y se manifestó contra el aumento salarial a funcionarios. (Foto gentileza RSM)
El discurso de Madueño se centró en la obra pública como motor de legitimación. En un contexto de austeridad nacional, el municipio busca mostrar una gestión activa mediante el anuncio más fuerte fue la licitación de 74 cuadras de pavimento, parte de un proyecto mayor que incluye repavimentación y la reactivación de la producción propia de adoquines.
La instalación de 1.200 luminarias LED y la ampliación de la planta de tratamiento cloacal (proyectada para 30.000 habitantes) fueron presentadas como hitos de una ciudad que busca escalar su infraestructura.
Una innovación fue la entrega del balance 2025 en formato editorial, buscando una comunicación más directa y "amigable" de los datos duros de la administración.
La protesta "Therian": El fantasma del 80%
El momento de mayor tensión no vino de la oposición legislativa, sino de un manifestante caracterizado como Therian (personas que se identifican o sienten un vínculo profundo con animales no humanos). Más allá de la estética de la protesta, el reclamo apuntó a la herida abierta de la gestión: el "aumentazo" político.
En diciembre de 2025, se aprobó una ordenanza que otorgaba un incremento del 80% a la planta política y concejales.
El rechazo social fue tal que el propio gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, tuvo que pedir públicamente al intendente que vetara la norma, marcando un límite ético ante la opinión pública.
El veto y la resaca política: Aunque la suba fue anulada, la presencia del vecino caracterizado exhibiendo un cartel contra el aumento demuestra que el costo político sigue vigente y que la sociedad mantiene bajo vigilancia la dieta de sus funcionarios.
Un 2026 bajo la lupa
Madueño cerró su discurso con la frase “Junín no puede volver atrás”, un eslogan que intenta sepultar las polémicas salariales y enfocar la atención en las obras de gas, vivienda y servicios. Sin embargo, el inicio del año legislativo dejó claro que la gobernabilidad en la localidad dependerá tanto de los metros de asfalto como de la sensibilidad frente al bolsillo del contribuyente.
Junín de los Andes arranca así un año con fuerte apoyo provincial en obras viales, pero con una comunidad que ha demostrado encontrar formas creativas y directas para expresar su descontento.
