Ever Urrutia, policía retirado, advirtió sobre el agotamiento físico y psicológico de los agentes que deben trabajar el doble para cubrir la canasta básica. Denunció que la fuerza mantiene reglamentos "anticonstitucionales" y reclamó por la sindicalización del sector.
NEUQUÉN – En una entrevista que pone el foco sobre el malestar "larvado" dentro de la Policía de Neuquén, el referente y policía retirado Ever Urrutia lanzó duras críticas hacia las condiciones laborales y salariales que atraviesa la fuerza. En diálogo con el programa conducido por Nicolás Rosinsky en Radio Nacional Neuquén, Urrutia calificó de "inhumana" la exigencia horaria a la que se ven sometidos los efectivos para sostener la economía familiar.
El sueldo y la "doble jornada"
Según Urrutia, el costo de vida en la provincia vuelve imposible que un ingresante mantenga a su familia con el sueldo básico. Esto obliga a los uniformados a recurrir a los servicios de policía adicional, duplicando su tiempo de trabajo.
"Un trabajador normal trabaja entre 48 o 50 horas semanales. Bueno, un integrante de la fuerza de seguridad trabaja 62 horas semanales, 62 horas semanales, sin contar el servicio de policía adicional que le tenés que agregar otras 40 horas. O sea que trabaja, en efectivo la policía trabaja el doble que cualquier otro trabajador con lo que conlleva tener un uniforme y un arma", describió.
"A un ingresante en la fuerza de seguridad se le hace prácticamente imposible poder sostener la economía familiar con el sueldo. Tienen que hacer doble jornada, que es horario extra que se haría servicio policía adicional y con eso complementar otro sueldo. Entonces, la carga horaria es inhumana por el esfuerzo que conlleva, no tan solo físico sino también psicológico, que esa es la parte que las fuerzas de seguridad nunca tienen en cuenta con los trabajadores policiales", aseguró.
El referente resaltó que este esfuerzo no es solo físico, sino que conlleva un desgaste mental que la institución suele ignorar, agravado por la responsabilidad de portar un arma.
Estancamiento y desarraigo
Urrutia también expuso una paradoja demográfica: mientras la población de la provincia se duplicó en la última década, la cantidad de efectivos se mantiene estancada en aproximadamente 10.000 agentes.
A este panorama se suma el problema del desarraigo. El referente recordó tragedias viales recientes que involucraron a policías que deben "hacer dedo" para trasladarse cientos de kilómetros hacia sus puestos de servicio, saliendo a la madrugada para cumplir horarios estrictos bajo la amenaza de arrestos disciplinarios por demoras mínimas.
"La gente que tiene que hacer dedo. Hace poco, lamentablemente, los camaradas perderon la vida, un accidente de tránsito y siempre pasa lo mismo. Compañeros que tienen que salir a hacer dedo, trasladarse 200, 300 kilómetros, salir a las 4 de la mañana para entrar a las 7 de la mañana, y guay con que uno llegue 15 minutos tarde porque, esa es otra, con el cambio de reglamento, se da el arresto policial y se genera una persecución que psicológicamente causa mucho daño. Neuquén tiene una paradoja, tiene una policía joven, una policía honesta, una policía muy eficiente, pero tiene reglamento anticonstitucional. Nosotros siempre decíamos que los reglamentos que tiene la policía de Neuquén los escribió Galtieri y los firmó Videla", resaltó.
El reclamo por la sindicalización
Uno de los puntos más fuertes de su declaración fue la defensa de la sindicalización policial, comparando la situación de Argentina con países como Uruguay, Chile o Brasil.
"Es irrisorio que el Jefe de Policía sea quien pelee los sueldos; es como si el gerente del supermercado negociara el salario de los cajeros. No tiene sentido", sentenció.
Finalmente, Urrutia recordó que "Las fuerzas de seguridad no están sindicalizadas, pero te puedo asegurar que las fuerzas de seguridad sí están politizadas y sí tienen conciencia a la hora del voto.
El efectivo, no es como antes que votaba un mapita o votaba un partido político. Debo reconocer que la gran mayoría del personal policial, la inmensa mayoría acompañó al actual Ejecutivo Provincial, porque habían promesas de cambio de horario de 12 por 36, de aumento salarial histórico, desarraigo, de fin del desarraigo y bueno, muchas promesas han sido incumplidas, lamentablemente. Queda un año y medio, o dos años de gestión, noticia y voluntad política para que eso sea resuelto", planteó.
