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El gobernador Rolando Figueroa presentó el nuevo equipamiento de baja letalidad que incluye dispositivos Taser 10 y pistolas Byrna. La provincia se convierte en la primera del país en utilizar esta tecnología vinculada a cámaras corporales para registrar cada operativo.

En un acto centralizado en el Auditorio de Casa de Gobierno, la gestión provincial oficializó una inversión histórica destinada a reequipar a la Policía del Neuquén. Con un desembolso superior a los 5.500 millones de pesos, la fuerza incorpora dispositivos electrónicos de inmovilización y armas de aire comprimido, situando a la provincia en estándares de seguridad similares a los de ciudades como Londres o Nueva York.

Tecnología Taser 10 y "Bodycams"

La novedad más destacada es la llegada de las Taser 10, el modelo más avanzado de la firma, que permite neutralizar amenazas a una distancia de hasta 14 metros. Neuquén es la primera jurisdicción argentina en implementar esta versión, que además funciona integradamente con 200 cámaras corporales (bodycams).

Este sistema garantiza que cada vez que un efectivo desenfunde el dispositivo, la cámara se active automáticamente, enviando el registro en tiempo real a los centros de monitoreo. "Es la posibilidad de neutralizar una amenaza antes de que lastime a alguien, protegiendo tanto al vecino como al efectivo", subrayó el ministro de Seguridad, Matías Nicolini.

Desglose de la inversión

El equipamiento adquirido se divide en dos grandes bloques tecnológicos:

·Sistema Taser: Se compraron 100 dispositivos de inmovilización, cartuchos y las licencias de software para las cámaras corporales por un total de $3.221.798.801.

·Sistema Byrna: Se sumaron 100 armas largas y 1.000 cortas de aire comprimido (que disparan proyectiles químicos o cinéticos), con una inversión de $2.359.268.350.

Protocolos y Capacitación

El gobernador Figueroa vinculó esta modernización con el paquete de leyes impulsado desde el inicio de su gestión, como la Ley de Reiterancia y la nueva Ley Orgánica Policial. "Estamos dotando a una policía profesional y honesta de las herramientas necesarias para la evolución en el combate del delito", afirmó el mandatario.

Para garantizar el uso correcto, se diseñó el protocolo DEIM (Dispositivos Electrónicos de Inmovilización Momentánea), que establece criterios estrictos de uso progresivo de la fuerza. La distribución del armamento será gradual y estará supeditada a la finalización de los cursos de capacitación específicos para cada agente.