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Por: Juan Sepúlveda, Diputado Provincial MPN
La energía destinada al uso residencial constituye un insumo indispensable para garantizar condiciones mínimas de vida digna, salud, educación, trabajo y arraigo territorial. El acceso a la calefacción, iluminación, cocción de alimentos, agua caliente y conservación de alimentos resulta una condición de igualdad especialmente en regiones donde las condiciones climáticas extremas determinan consumos superiores.


La Constitución Nacional establece en su artículo 42 el derecho de los usuarios y consumidores a condiciones de trato equitativo y digno. El artículo 75 inciso 18 y 19, facultan al Congreso a dictar leyes tendientes al bienestar general, al desarrollo humano con justicia social y al equilibrio territorial. A su vez, los artículos 121 y 124 reconocen las autonomías provinciales y el dominio originario de los recursos naturales, base de toda política energética federal.

La Resolución N°13/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación, introdujo consumos base diferenciales para zonas cálidas y muy cálidas, reconociendo así, que el clima incide en la demanda energética. Sin embargo, omitió establecer un esquema igual para las zonas frías y muy frías, específicamente para las provincias patagónicas, donde el consumo eléctrico y de gas es estructural. Esto genera una inequidad territorial y como resultado una regresividad que afecta de manera directa a los hogares vulnerables de las regiones frías.

En el mismo sentido, el Poder Ejecutivo Nacional presentó en el Congreso de la Nación, el proyecto 0003-PE-2026, referente a la readecuación del régimen de subsidios a los consumos residenciales de gas natural en zonas frías y regularización de deudas eléctricas, el cual fue tratado el día miércoles en un plenario de las Comisiones de Energía y Combustibles y Presupuesto y Hacienda obteniendo dictamen de mayoría.

Esta iniciativa podría pasar al recinto esta próxima semana para su sanción, lo que generaría un daño irreparable para los habitantes de la provincia del Neuquén y la Patagonia. Uno de los puntos centrales del proyecto es la modificación del artículo N°3 de la Ley 27.637 del 2021, que actualmente fija un descuento del 50% sobre la tarifa plena para los usuarios alcanzados en zonas frías.

La nueva ley que se quiere aplicar sustituye este artículo por otro en el que deja asentado que estos beneficios serán determinados por el Poder Ejecutivo Nacional o a través de la Autoridad de Aplicación, con las modalidades que considere pertinentes. Es decir, ese porcentaje de descuento en las tarifas de gas para la Patagonia, de aprobarse el proyecto de ley, quedará a consideración del Gobierno.

El régimen de subsidios permite amortiguar el impacto de las tarifas en regiones con bajas temperaturas, es por ello, que no se pueden aplicar las mismas reglas para todo el país cuando las condiciones climáticas son completamente diversas. Actualmente, más de 900 mil hogares principalmente en la Patagonia, la Puna y Malargüe tienen la posibilidad de acceder a este esquema diferencial.

En el caso de Neuquén, donde el consumo de gas es alto por las condiciones climáticas, el posible cambio genera gran preocupación.

Además de lo ya mencionado, hay otro aspecto dentro del proyecto de ley que podría lesionar el beneficio. En el esquema vigente, la bonificación se aplica por el total de la factura, mientras que el proyecto enviado al Congreso prevé subsidiar el costo del gas y se quita el subsidio al costo del transporte y costo de distribución. En resumen, el beneficio para los usuarios será aún mucho menor.

Es insólito que siendo la provincia de Neuquén una de las reservas de petróleo y gas más importantes del planeta, pague la tarifa de gas más alta del país, incluso por encima de las provincias sin producción gasífera como el caso de Buenos Aires.

Resulta inaudito que, a pesar de ser la mayor productora del país, que aporta casi la mitad del petróleo y gas que se produce en Argentina, con proyectos de inversión en infraestructura en oleoductos, gasoductos y plantas de GNL y batiendo récords de producción todos los meses, hoy los usuarios neuquinos tengan que pagar el gas más elevado a nivel nacional.

La situación preocupa especialmente de cara al invierno y al incremento del consumo de gas en hogares locales.

Si prospera la modificación impulsada a nivel nacional, muchos vecinos dejarían de recibir esa reducción en un contexto económico ya complicado por el aumento generalizado de tarifas y del costo de vida que sigue siendo muy alto y el poder adquisitivo se mantiene muy abajo. Llegar a fin de mes, un desafío que se complica cada vez más.

Hay que avanzar y buscar consenso para unificar criterios en defensa del beneficio para los neuquinos.