En vísperas de una nueva jornada global enfocada en esta glándula, expertos locales detallan cómo impacta en el día a día, desmitifican su relación directa con la obesidad y enumeran las señales de alerta a tener en cuenta.
El próximo 25 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Tiroides, una fecha que busca encender las alarmas sobre el cuidado de este órgano regulador. En este contexto, la doctora Irene Torres, referente de endocrinología y especialista del Hospital Arturo Oñativia, dialogó con Aries para concientizar a la comunidad sobre la necesidad de realizar consultas médicas a tiempo y derribar ciertas falsas creencias populares.
Situada en la zona frontal del cuello, la tiroides actúa como el motor energético del cuerpo humano. Sus secreciones hormonales resultan cruciales, ya que de ellas depende el óptimo desempeño de cada tejido y célula del organismo.
Las dos caras de una misma moneda: hipo e hipertiroidismo
Las anomalías más usuales se dividen según la intensidad de la actividad glandular:
·Hipotiroidismo: Se produce cuando el nivel de actividad es deficitario. Afecta de forma leve a un rango de entre el 4% y el 10% de la sociedad, mientras que un 3% padece manifestaciones más severas.
·Hipertiroidismo: Ocurre en el escenario inverso, es decir, ante una sobreproducción hormonal. Una manifestación bastante típica de esta variante es la exoftalmía (la apariencia de ojos hacia afuera), provocada por una reacción inmunológica que genera inflamación en la zona ocular.
El mito de la balanza y los síntomas a observar
La especialista aprovechó la oportunidad para aclarar una de las dudas más recurrentes en el consultorio: el incremento de peso corporal. Según precisó Torres, es incorrecto atribuirle a la tiroides un aumento de 10 o 20 kilos. Lo que realmente sucede en pacientes con hipotiroidismo es una desaceleración metabólica combinada con acumulación de líquidos, traduciéndose típicamente en una variación de apenas dos a cuatro kilos. No obstante, reconoció que este cuadro sí puede transformarse en un obstáculo para quienes buscan adelgazar a pesar de comer sano y ejercitarse.
Respecto a los indicios corporales que ameritan un examen hematológico (análisis de sangre) para evaluar la función tiroidea, se destacan:
·Agotamiento físico crónico y somnolencia severa.
·Pérdida de elasticidad y resequedad en la piel.
·Debilidad y caída del cabello.
·Disminución de la agilidad cognitiva.
Terapias y prevención
En cuanto a las alternativas terapéuticas, el hipotiroidismo habitualmente se estabiliza con una dosis diaria y crónica de hormona sintética sustitutiva. Por su parte, el hipertiroidismo cuenta con un abanico de opciones que van desde fármacos específicos y la aplicación de yodo radiactivo, hasta la intervención quirúrgica en escenarios de mayor complejidad.
Como cierre, la médica enfatizó que el diagnóstico precoz es la mejor herramienta para asegurar el bienestar general del paciente. Por esta razón, instó a profundizar la vigilancia médica a partir de los 50 años de edad, o bien en cualquier etapa de la vida si existen factores hereditarios directos.
