A través de una nueva disposición oficial, se creó un nomenclador común para simplificar el cruce de antecedentes entre provincias y municipios. No cambian las faltas, pero los montos calculados con el valor actual de las naftas fijan techos millonarios.
El ordenamiento vial en todo el territorio argentino ingresa en una etapa de mayor control administrativo. La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) oficializó la Disposición 167/2026 en el Boletín Oficial, una medida clave que establece un código identificatorio uniforme para la totalidad de las contravenciones vinculadas al Sistema Nacional de Puntos (Scoring).
Esta iniciativa busca eliminar las asimetrías de registros que existían entre los distintos distritos del país, permitiendo que una misma infracción comparta idéntica codificación técnica sin importar la provincia o localidad donde sea detectada por los agentes de control.
¿Qué implica el nuevo nomenclador nacional?
Desde el organismo nacional aclararon que la normativa no representa la creación de nuevos motivos de sanción ni altera el funcionamiento de la Ley Nacional de Tránsito. Su finalidad es estrictamente operativa y de gestión de datos:
Compatibilidad de registros: Facilitará el cruce inmediato de antecedentes viales entre jurisdicciones integradas al Sistema Nacional de Antecedentes de Tránsito.
Sin trámites para los conductores: Los automovilistas no deberán realizar modificaciones en sus licencias ni revalidar documentación.
Seguridad jurídica: Consolida un lenguaje común en las actas de infracción, simplificando el descuento automatizado de puntos en el carnet del infractor a nivel federal.
Estimación de costos: los nuevos valores en pesos
Aunque la ley nacional mantiene la Unidad Fija (UF) como la medida base para calcular los valores de las multas —atada habitualmente al precio del litro de combustible de mayor octanaje—, la actualización de las tarifas genera importes de gran impacto. Tomando como referencia un costo promedio estimado de $2.249 por Unidad Fija, el esquema de penalizaciones de las faltas más habituales se posiciona con cifras elevadas.
Por infracciones comunes como omitir el uso del cinturón de seguridad, desplazarse sin la oblea de la RTO o cruzar un semáforo con luz roja, las penas oscilan entre las 100 y 300 UF, lo que representa un desembolso de $224.900 a $674.700. En el caso de utilizar telefonía celular al conducir, la sanción sube de 150 a 500 UF, equivalentes a valores de entre $337.350 y $1.124.500.
Los castigos más severos en la categoría general aplican a conductas de alto riesgo como sobrepasar los límites de velocidad, conducir con alcoholemia positiva o transitar en sentido contrario (contramano). Para estos casos, las multas van de 150 a 1.000 UF, pudiendo alcanzar un techo de $2.249.000. Idéntico tope máximo en pesos se prevé para quienes rechacen someterse al test de alcoholemia o decidan correr "picadas" en la vía pública, faltas que arrancan con un piso de $674.700 (300 UF).
Cabe destacar que estos montos en pesos son de carácter referencial, ya que el valor final dependerá exclusivamente del precio de la Unidad Fija que convaliden los ministerios u organismos locales de cada jurisdicción.
Sanciones graves y topes máximos
El nuevo listado unificado mantiene las figuras penales más severas dirigidas a rubros comerciales y fallas críticas de seguridad. Acciones como poner en circulación vehículos comerciales sin los sistemas lumínicos obligatorios, adulterar las patentes o sistemas de control del rodado, y circular con excesos de carga, conllevan castigos que oscilan entre las 5.000 y las 20.000 UF. Bajo el actual parámetro del combustible, estas multas récord podrían trepar desde los $11.245.000 hasta superar los $44.980.000.
La unificación del sistema fue consensuada por los representantes provinciales durante los encuentros del Consejo Federal de Seguridad Vial. Con la publicación del decreto, el sistema unificado entra en vigencia de inmediato para las dependencias integradas de todo el país.
