
El Directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) respaldó por mayoría la prórroga de los contratos de 379 becarios y becarias cuyo cese es impulsado por el Gobierno nacional. La resolución, aprobada con cinco votos afirmativos correspondientes a los delegados de las grandes áreas del conocimiento y de las universidades, aclaró que la transferencia de las partidas presupuestarias necesarias depende de la Jefatura de Gabinete, liderada por Diego Santilli.
La votación expuso una profunda fractura interna en la cúpula del organismo. Daniel Salamone, presidente de la institución, optó por abstenerse y no acompañar el dictamen mayoritario, lo que implica que el máximo responsable de la entidad no elevará el reclamo formal de los fondos ante la Jefatura de Gabinete. El resto de los sufragios se dividió en tres votos en contra del pedido de prórroga.
Mientras se desarrollaba el debate del Directorio, militantes y delegados de ATE CONICET se manifestaron frente a las sedes del Polo Científico Tecnológico. La protesta gremial apuntó a frenar el vencimiento de las 400 becas posdoctorales asignadas a la Carrera de Investigador (CIC) y a la Carrera del Personal de Apoyo (CPA), además de demandar mejoras salariales urgentes para contener la pérdida de profesionales altamente calificados en cuya formación ha invertido el Estado.
Repudio federal al ajuste en la CNEA y el sistema científico
En paralelo al conflicto por las becas, las conducciones de los distintos Centros Científico-Tecnológicos (CCT) del interior del país manifestaron un enérgico rechazo a la ola de despidos que afecta a otras dependencias estratégicas del Estado, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el INTI y el INTA.
En particular, las autoridades del Consejo Directivo del CCT CONICET Córdoba emitieron una dura declaración en defensa del sector nuclear argentino, alertando que las desvinculaciones recientes ponen en jaque proyectos de vanguardia internacional como el reactor modular CAREM y el reactor de investigación RA-10. Los científicos cordobeses exigieron la reincorporación inmediata del personal cesanteado y advirtieron que desmantelar la estructura de la CNEA atenta contra un entramado estratégico indispensable para el desarrollo sanitario, industrial y energético de la Nación.
