Un domingo de intensa actividad operativa se vivió a lo largo de la Ruta Nacional 237 en la provincia de Neuquén, luego de que se registraran dos siniestros viales con poco más de tres horas de diferencia.
Los episodios, ocurridos en las jurisdicciones de Piedra del Águila y Picún Leufú, requirieron el despliegue de efectivos policiales, unidades de salud y dotaciones de bomberos voluntarios para la asistencia de los involucrados y la prevención de riesgos sobre la calzada.
El primer siniestro se registró cerca de las 11:30 a la altura del kilómetro 1426, en proximidades de Piedra del Águila. Un vehículo Renault Stepway en el que circulaba un único ocupante perdió el control y derrapó, quedando posicionado al costado de la cinta asfáltica.
Personal de la División Tránsito junto a una ambulancia del hospital local asistieron al conductor en el lugar, mientras que los bomberos acudieron a la escena para desconectar la batería del automóvil y neutralizar posibles pérdidas de fluido antes de habilitar el tramo de manera segura.
Casi tres horas más tarde, a las 14:40, las fuerzas de seguridad de la Comisaría Novena de Picún Leufú fueron alertadas sobre un segundo accidente ocurrido en el kilómetro 1363. En ese sector, un automóvil Peugeot 306 azul —guiado por un ciudadano chileno de 73 años a quien acompañaba una mujer de 63 años, ambos radicados en Neuquén capital y procedentes de Chile— protagonizó un despiste seguido de un vuelco del tipo tonel sobre la banquina.
El comisario Marcelo Osorio, jefe de la unidad policial interviniente, explicó que «estaban ya afuera del vehículo los ocupantes del rodado, sin lesiones» y precisó que la mecánica del hecho se produjo «sin intervención de terceros» tras trasponer una curva, señalando que «la cinta asfáltica estaba mojada en ese momento por la lluvia».
La pareja pudo salir por sus propios medios sin necesidad de asistencia médica de urgencia ni rescate de bomberos, coordinándose la remoción del rodado mediante el servicio de una grúa local hacia la capital provincial.
