A pesar de una mañana de viernes marcada por la lluvia, la neblina y las complicaciones climáticas que impuso este año el fenómeno de "El Niño", la pasión por las dos ruedas pudo más. Alrededor de 80 motocicletas partieron desde el Parque de la Ciudad de Cutral Co para dar inicio a una nueva edición de la clásica travesía rumbo a San Martín de los Andes, a las que se sumaron más vehículos en ruta procedentes de Neuquén capital y el Alto Valle.
Las condiciones adversas de la ruta y las precipitaciones intensas hicieron que algunos conductores optaran por resguardarse y postergar su participación para la próxima edición; sin embargo, el núcleo más férreo de motoqueros decidió desafiar al mal tiempo y poner en marcha los motores.
Una historia de camaradería y resistencia en ruta
Esta travesía se ha convertido en un clásico ineludible del calendario rutero patagónico. En ediciones anteriores, la caravana ha llegado a convocar a cientos de motociclistas de distintos puntos de la región y del país, consolidándose no solo como un evento deportivo y recreativo, sino como una verdadera fiesta de la camaradería rutera.
A lo largo de los años, los participantes han tenido que enfrentar todo tipo de contingencias climáticas —desde fuertes vientos en la estepa hasta sorpresivas nevadas en la zona cordillerana—, convirtiendo cada trayecto en una prueba de compañerismo, destreza y amor por los caminos del sur neuquino.
"El clima y las condiciones de la ruta este año no ayudaron, pero el espíritu de la caravana sigue intacto", destacaron desde la organización mientras la columna de motos tomaba la ruta con destino a la cordillera.
