
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer la evolución del costo de vida correspondiente al noveno mes del año. Con el registro del 1,9% mensual, el Índice de Precios al Consumidor acumuló un avance del 23,6% durante los primeros tres trimestres de 2026.
Análisis por rubros y factores de presión
El comportamiento del índice reflejó una aceleración impulsada por los componentes regulados y los precios de carácter estacional, los cuales se posicionaron por encima de la medición núcleo (que avanzó un 1,7%). Los ajustados incrementos en las tarifas de servicios públicos (gas y electricidad), los aranceles de la medicina prepaga y la suba en las hortalizas explicaron gran parte de este comportamiento.
Entre las divisiones con mayores subas mensuales se destacaron:
Vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles: Encabezó el listado con un alza del 3,1%.
Educación: Registró un incremento del 3,0%.
Precios estacionales: Variaron un 2,9% general.
Servicios regulados: Experimentaron un ascenso del 2,3%.
En el extremo opuesto, los rubros con menor dinamismo fueron Restaurantes y hoteles (1,1%) e Indumentaria y calzado (1,4%). A nivel geográfico, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la de mayor peso en la mayoría de las provincias, con excepción del Gran Buenos Aires, donde los gastos vinculados al hogar tuvieron la principal incidencia.
Proyecciones privadas y comportamiento previo del mercado
El resultado informado por el organismo público coincidió con las previsiones del sector privado. La mediana de las consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), coordinado por el Banco Central, había anticipado un registro del 1,9%, lo que representaba una suba de dos décimas respecto al 1,7% anotado en agosto.
Estimaciones particulares de firmas como C&T Asesores Económicos, Fundación Libertad y Progreso, Eco Go y Equilibra manejaban un margen de previsión que oscilaba entre el 1,9% y el 2,1%. Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires había publicado previamente un aumento del 1,8% para el mismo período, impulsado fundamentalmente por gastos habitacionales y bienes de primera necesidad.
Perspectivas para el tramo final del año
El registro oficial se consolida como una variable determinante para la actualización de alquileres, acuerdos paritarios y proyecciones financieras. Según los pronósticos del REM, el sendero inflacionario proyecta una modesta desaceleración en el último trimestre, proyectando cerrar el año 2026 con una variación anual cercana al 30%.
