Las prolongadas precipitaciones registradas sobre el territorio neuquino agravaron el cuadro de anegamientos en la región interior. Como consecuencia del fenómeno climático de "El Niño", el repentino incremento en los caudales de arroyos y la reactivación de cañadones secos provocaron el bloqueo de rutas clave, dejando a parajes rurales totalmente aislados y motivando rescates por vía aérea.
El panorama de mayor vulnerabilidad se concentra en la localidad de Aguada San Roque, donde la subida del agua inhabilitó las dos vías terrestres que la conectan con el resto de la provincia. Ante este escenario, la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos desplegó helicópteros, brigadas de Protección Civil y equipos médicos para asistir a pobladores rurales en Villa del Puente Picún Leufú, Piedra del Águila, Piedra Pintada y el área de Rincón de los Sauces.
Bloqueo total de accesos y estado del suelo
Las autoridades de la Comisión de Fomento de Aguada San Roque confirmaron que la arteria principal hacia la Ruta Provincial 7 quedó fuera de servicio luego de que la crecida sobrepasara el badén de contención. La correntada superó la estructura de tuberías de 1,60 metros de altura, imposibilitando el cruce de cualquier vehículo. Asimismo, el trayecto conocido como "interplanta" permanece inoperativo por la acumulación de lodo y escorrentías.
Sobre la dinámica del fenómeno, el titular de Defensa Civil provincial, Carlos Cruz, precisó: "Durante la tarde se tuvo una intransitabilidad producto de la activación del cañadón que cruza propiamente en el lugar. De manera preventiva están solicitando la no transitabilidad".
El funcionario remarcó además el impacto de las tormentas sobre la zona hidrocarburífera: "La jurisdicción de Vaca Muerta está teniendo esta situación en Aguada San Roque, propiamente. Actualmente están disminuyendo los cauces".
Operativos de asistencia y recomendaciones
Frente a la inestabilidad de las calzadas y el riesgo de nuevos desplazamientos de agua, las autoridades locales instaron a los vecinos a permanecer dentro de las viviendas y no intentar cruzar badenes ni zonas anegadas. Mientras los cauces comienzan a descender lentamente, las brigadas provinciales continúan monitoreando el estado de los caminos para definir cuándo será seguro restablecer la conectividad terrestre.
