Imagen
Una mamá de la EPET 10 de Plaza Huincul hizo publica una denuncia respecto a una situación que le tocó vivir a su hija que incluye la difusión de supuestos videos íntimos. Cabe aclarar dos cosas. Primero que una denuncia no implica que haya hechos probados; segundo que existe una contradenuncia de la mamá de una de ls menores involucradas.

Como hay menores de edad involucrados vamos a hacer reserva de los nombres de los adolescentes y vamos a dejar con iniciales lo de los padres que son mayores de edad. Publicamos completa la carta que hizo pública una de las madres, que plantea a su hija como víctima de los hechos.

Queremos hacer pública una situación sumamente grave que involucra a S.A. y (su hija) familiares del exconcejal B.P. y vinculadas a la panadería Espiga Dorada, por una serie de hechos que involucran a estudiantes menores de edad de la EPET N.º 10.

Lo que está sucediendo no puede seguir tratándose como un simple conflicto entre adolescentes. Estamos hablando de situaciones de exposición de la intimidad, violencia física, amenazas e intimidación hacia menores de edad.

TODO COMENZÓ EL LUNES 02/11.

Según lo denunciado, (los dos adolescentes) habrían compartido y difundido fotografías y videos íntimos de una compañera de curso. Una situación gravísima que vulnera la intimidad y la dignidad de otra estudiante.

A raíz de los conflictos generados, se produjo un enfrentamiento físico entre dos estudiantes a la salida de la EPET N.º 10. Luego de separarlas, ambas fueron trasladadas al sector de asesoría de la institución.

Fue entonces cuando (la adolescente) llamó a su madre, S.A., quien ingresó a la escuela completamente alterada y, según lo denunciado, agredió físicamente con dos golpes de puño a la estudiante involucrada en el conflicto.

Todo esto habría sucedido dentro de una institución educativa, delante de profesores, asesores y directivos. La situación fue de tal gravedad que tuvo que intervenir personal policial.

¿EN QUÉ MOMENTO UNA PERSONA ADULTA CONSIDERA QUE TIENE DERECHO A INGRESAR A UNA ESCUELA Y AGREDIR FÍSICAMENTE A UNA MENOR DE EDAD?

Si su hija estaba involucrada en un conflicto, ¿esa era la manera de resolverlo? ¿Ese es el ejemplo que corresponde dar como madre y como adulta?

Pero lamentablemente la situación no terminó ese día.

EL MIÉRCOLES 05/11 SE HABRÍA PRODUCIDO UN NUEVO EPISODIO DE VIOLENCIA.

S.A. habría vuelto a increpar y agredir a otra estudiante fuera de la institución educativa.

Según lo relatado, la vio, comenzó a gritarle desde lejos y posteriormente cruzó la calle para acercarse, sujetarla fuertemente del brazo y responsabilizarla por los problemas que estaba atravesando su hija.

Entre otras cosas, le habría dicho que por culpa de esa estudiante su hija estaba con asistencia psiquiátrica, que estaba muy mal, que no iba a volver a la escuela y que iba a perder el año.

También la habría acusado de ser responsable de la pelea y de haber grabado el enfrentamiento, a pesar de que, según lo informado, esta estudiante no habría tenido participación alguna en esos hechos.

Y como si todo esto fuera poco, también habría amenazado con agredirla a ella y a cualquier otro compañero que difundiera un video de su hija peleando.

¿HASTA CUÁNDO LOS ESTUDIANTES VAN A TENER QUE SOPORTAR ESTE TIPO DE SITUACIONES?

No estamos hablando de una discusión entre compañeras. Estamos hablando de una persona adulta que habría agredido físicamente a una menor dentro de una escuela y que posteriormente habría vuelto a intimidar y amenazar a otra estudiante fuera de la institución.

Tampoco podemos dejar de lado la responsabilidad que implica difundir material íntimo de una compañera. La intimidad de una persona no es contenido para compartir, no es entretenimiento y mucho menos una herramienta para humillar a alguien.

A (los adolescentes).: es necesario entender que lo que se comparte y se difunde puede tener consecuencias muy graves para la persona expuesta.

A S.A.: ser madre no le da derecho a agredir, perseguir, intimidar ni amenazar a las compañeras de su hija. Los conflictos entre adolescentes deben abordarse mediante las instituciones correspondientes, no mediante violencia de adultos hacia menores.

Y a quienes corresponda: esperamos que las autoridades educativas y judiciales intervengan, investiguen los hechos y garanticen la seguridad de todos los estudiantes.

Según se informó, las denuncias correspondientes ya fueron realizadas.