Un avance tecnológico desarrollado por investigadores de la Universidad de Zhejiang, en China, promete transformar radicalmente la calidad de vida de los pacientes diabéticos. Según un estudio publicado recientemente en la revista Nature, el equipo ha logrado diseñar una crema cutánea capaz de transportar insulina al torrente sanguíneo, eliminando la necesidad de las inyecciones diarias.
El desafío físico: Superar la armadura de la piel
Históricamente, administrar insulina de forma transdérmica se consideraba inviable debido a dos factores críticos:
Tamaño molecular: La insulina es demasiado grande para los poros de la piel.
Repulsión química: La hormona es hidrofílica (afín al agua), lo que hace que "rebote" contra los aceites y lípidos del estrato córneo, la barrera protectora externa del cuerpo.
La solución: Un polímero inteligente sensible al pH
La innovación radica en el uso de un polímero específico llamado OP (poli[2−(N−oˊxido−N,N−dimetilamino)etilmetacrilato]). Este compuesto actúa como un "vehículo inteligente" que aprovecha la acidez natural de la piel:
En la superficie (pH ácido): El polímero adquiere una carga positiva que le permite adherirse a los lípidos de la piel y comenzar la infiltración.
En capas profundas (pH neutro): Al detectar el cambio de acidez, el polímero suelta la carga y libera la insulina, permitiendo que esta atraviese la barrera cutánea.
Esta unión, denominada conjugado OP-I, ha demostrado una permeabilidad superior a cualquier otro método probado anteriormente, como la combinación con PEG.
Resultados de la fase experimental
Las pruebas realizadas en modelos animales (ratones y cerdos) y tejidos humanos de laboratorio arrojan datos contundentes sobre su efectividad:
Acción rápida: Los niveles de glucosa en sangre se normalizaron en menos de 60 minutos, igualando la velocidad de una inyección convencional.
Efecto prolongado: La estabilidad glucémica se mantuvo durante 12 horas continuas.
Biocompatibilidad: No se registraron signos de irritación cutánea ni procesos inflamatorios, lo que sugiere un perfil de seguridad elevado.
Impacto y futuro de la terapia
Los autores señalan que esta tecnología no solo beneficiará a los diabéticos, sino que abre la puerta para la administración transdérmica de otras proteínas y fármacos que hoy solo pueden suministrarse mediante agujas.
Aunque los resultados son revolucionarios, la comunidad científica aguarda los próximos ensayos clínicos en humanos para validar la dosificación exacta y el impacto a largo plazo de esta pomada en pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2.
