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Un duro relevamiento de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) puso en evidencia el colapso de la red vial del país. El documento, bajo el título "Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial", advierte que el 70% de las rutas nacionales presenta un estado de conservación entre "regular" y "malo", lo que ha provocado un incremento del 14% en las muertes por siniestros viales en el último año.

Radiografía del deterioro por regiones

1. Corredores de Vaca Muerta y el Sur

El impacto en la Patagonia y la zona central afecta directamente a la industria energética y portuaria:

·Ruta 151 (Río Negro - La Pampa): Vital para el transporte petrolero, se encuentra en "abandono total". Los pozos obligan a los conductores a utilizar la banquina, y los técnicos aseguran que el bacheo ya no es suficiente; se requiere una reconstrucción integral.

·Ruta 33 (Buenos Aires - Santa Fe): Crucial para los puertos de Bahía Blanca y Rosario, su asfalto ha cedido estructuralmente. Transitar por allí es descripto por los usuarios como una "ruleta rusa".

·Ruta 35: Reporta un desgranamiento total de la superficie asfáltica.

2. Litoral: El colapso del Mercosur

En el noreste, la falta de mantenimiento pone en jaque el comercio con Brasil y Uruguay:

·Corrientes (Rutas 121, 119 y 120): Presentan fallas estructurales completas, especialmente en zonas de tránsito forestal y accesos a puentes internacionales. Se observa el fenómeno de "piel de cocodrilo" y hundimientos severos del asfalto.

·Entre Ríos (Rutas A015 y 136): Los accesos a Salto Grande y Fray Bentos muestran banquinas descalzadas y agotamiento de la calzada, afectando tanto al turismo como a la exportación.

3. Provincia de Buenos Aires y NOA: Obras frenadas

La parálisis de la obra pública ha transformado proyectos de autopistas en trampas peligrosas:

·Ruta 5: Conocida irónicamente como el "peaje hacia la muerte", registra aumentos de tarifas sin mejoras reales y obras de variantes totalmente frenadas.

·Ruta 3 y 7: Tramos claves para la cosecha gruesa y el paso a Chile tienen sus obras de duplicación de calzada paralizadas, lo que multiplica los choques frontales y desvíos riesgosos.

·Ruta 34 (Norte Argentino): Tras el vencimiento de préstamos internacionales y el abandono de contratistas, la vía quedó inconclusa y con huellas profundas por el transporte de caña de azúcar.

El costo humano del abandono

El informe destaca que no se trata solo de un problema logístico, sino de una crisis de seguridad pública. Con 4.369 víctimas fatales en el último período, la falta de mantenimiento preventivo y la interrupción de las transformaciones viales han convertido a las rutas en escenarios de tragedia constante.