Por: Silvia Mercedes Sosa, hija de Jorge y Mercedes.- Abril de 2020
Parte del Libro: "Dale Cutral, contame otra historia", de Rubén "Conejo" López
Queridos amigos es un honor y orgullo contar un poco de la historia de mis padres Mercedes Cardozo y Jorge Héctor Sosa, dos seres únicos, con valores humanos que lamentablemente se han perdido, generosos, humildes, caritativos, sencillos, enamorados de su lugar elegido en el mundo para vivir y desarrollarse, por el que tanto hicieron y aportaron. Por suerte fueron reconocidos por la comunidad, mamá en vida y el de papá llegó en el 2006.
Mecha era una dulce y hermosa norteña que decidió estudiar Nurse profesional en la escuela de la Esso, vendría a ser como una enfermera universitaria de la actualidad, en Tartagal, Provincia de Salta frontera con Bolivia.
Jorge estudiaba odontología en Córdoba capital, logró terminar su carrera y le ofrecieron ser ayudante de cátedra de unas de las materias del último año, por aquellos tiempo gobernaba nuestro país el partido Peronista y para trabajar tenías que estar afiliado, bien saben los que lo conocieron que era un radical acérrimo por lo tanto decidió buscar empleo en otros lares. Un aviso en un periódico llamó su atención,
necesitaban un odontólogo en el campamento de la Esso en Tartagal, se presenta a la entrevista y lo contratan de manera inmediata, a los pocos días viaja al lugar.
En el campamento tenían la costumbre que ante la llegada de profesionales se hacía una fiesta de gala para su presentación, así se conocieron y comienza la historia de Jorge y Mecha Sosa.
Cierta noche se encontraban reunidos y Mechita en esas épocas leía las manos, toma la derecha de Jorge lo mira y le dice “…quien diría, su mano y la mía son las de dos almas gemelas…”. Ahora pienso que manera más elegante y sutil de levantárselo a Jorgito!!!!
(Foto.- Jorge y Mercedes con dos grandes actores de la época que estuvieron en Plaza Huincul para la filmación de Pozo 1: María Aurelia Bizutti y .Duilio Marzio)
No recuerdo que período pasó entre ese momento y cuando comenzaron su noviazgo, si recuerdo que me contaron que ambos tenían compromisos y tuvieron que cancelarlo porque yo creo el flechazo fue de inmediato y a partir de ahí no se separaron más.
Corría el año 1956, se casaron en enero, los trasladaron al campamento que tenía la ESSO en Plaza Huincul. Desconocían como era el lugar, a Mechita le gustaba vestir bien por lo que decidió lucir un trajecito sastre, al mejor estilo Coco Chanel, guantes y sombrero cuando baja del tren el primer viento la despojó de su sombero incluso creo que lo perdió.
Habitaron una casa del campamento que tenía tantas hendiduras que cuando Jorge fumaba y decidía apagar el fósforo solo levantaba el brazo y la brisa que entraba por los agujeros de los paramentos apagaba el mismo.
En diciembre del 1956 nació su única hija aunque hubiesen deseado tener otros, según Mechi me tuvo de milagro, por cesárea, casi muere luego del parto pero gracias a Dios se recuperó. Según me contó tomaba litros y litros de cerveza malta para poder amamantarme, ideas y mitos de esas épocas.
Sinceramente no recuerdo si es que cerró la ESSO o se trasladó por lo tanto mis padres decidieron radicarse en Cutral Co, alquilamos una casa en la Av. Roque Sáenz Peña, a media cuadra de la Carlos H. Rodríguez donde residimos hasta el año 1964, que fuimos a vivir a Plaza Huincul.
Jorge fue el primer odontólogo del pueblo y Mecha comenzó a trabajar en el Hospital del pueblo como Asistente Social, gracias a su título de Nurse, por varios años hasta que por los avatares de la política en los breves períodos de democracia de ese entonces y que en Neuquén gobernaba el MPN la “premian” aumentando de categoría pero pretenden trasladarla a Andacollo, no acepta y renuncia al cargo.
Es ahí donde pasa a ser la primer Directora de la Cruz Roja, filial Plaza Huincul, junto a su fiel compañera y Secretaria Dorita Arguello, tuvieron a su cargo los primeros enfermeros de la zona, entidad en la que se quedó hasta 1972. De esa época tengo grabado que a ambas se les bajaba la presión muy a menudo y recurrían al Gancia para levantarla, linda excusa para empinar el codo!!!!!
A Jorge siempre le gustó la Historia, cuando abrió la carrera del profesorado en Neuquén se anotó y comenzó a cursar, su compañera inseparable decidió estudiar Antropología y así comenzamos a viajar diariamente a Neuquén capital. Se recibe de profesor en 1969 y como viaje de estudio van a España y Marruecos. Esther Kreitman se había recibido también en otra carrera y viajan juntos, la anécdota es que un tarde en Marruecos le propusieron unos árabes a papá, comprar a Esthercita por un par de vacas, tan insistentes eran que temieron que sea raptada como en los cuentos de las Mil y una Noche.
Recibido de Profesor de Historia, Jorge es el nuevo director de la gloriosa Escuela Nacional de Comercio de Plaza Huincul emplazada en el edificio donde hoy funciona el Museo Carmen Funes, nos trasladamos a Plaza a la vivienda de al lado del Colegio. Por muchísimos años Jorge fue el Director de la Escuela y por la mañana y la tarde luego del colegio, desarrollaba su profesión de odontólogo, en su consultorio de la Av. Carlos H. Rodríguez.
A Mecha le cerraron la carrera de Antropología, nunca le dieron el título por lo que decidió con las materias aprobadas ver qué carrera era compatible,
recibiéndose luego de Profesora de Historia. Ambos trabajaron en la Facultad de Historia donde dieron la cátedra de Didáctica y Metodología de la Historia como titular y adjunta.
Crearon la biblioteca del pueblo, participaron en el partido de la Unión Cívica Radical, cofundadores del Club de Leones y cuando había eventos musicales en el pueblo mamá no dudaba en invitar a cantantes, actores, etc, así fue que cierta vez vinieron a casa “Los Chalchaleros”, mamá los deleitaba con riquísimas empanadas y humitas salteñas. Cierto año que “Los Chalchaleros” vinieron a Mar del Plata, Mecha fue a verlos con mi marido y suegra, a la salida del espectáculo esperaron que salgan los cantantes y el adorable Juan Carlos Saravia la reconoció, cuando Mechita le preguntó quién era ella, le contestó "la salteña que hace las empanadas más ricas del sur" y le hizo una cariñosa dedicatoria, volvió a casa super feliz.
Jorge y Mecha Sosa fueron profesores de la Escuela Nacional de Comercio como así también en el área de Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional del Comahue. Es el día de hoy que recibo hermosos mensajes de sus alumnos, los recuerdan con muchísimo cariño y solo tienen elogios para con ello. Para el nacimiento de mi primer hijo, año 1986, papá enfermó de cáncer. Lamentablemente por desconocimiento y las campañas políticas, gobernaba Raúl Alfonsín, no se hizo los estudios correspondientes y falleció el día de los enamorados.
Siempre digo que él era un eterno enamorado de la vida, amaba a su familia, a su escuela, a sus alumnos, a su pueblo, a sus pacientes que eligió perfecto el día para partir, 14 de febrero de 1989. El velorio fue en su querida escuela y cuando lo llevamos al cementerio cerraron las puertas de todos los comercios
de Plaza Huincul en señal de duelo.
Ese mismo año Mecha gana el concurso de Rectora del Instituto de Formación Docente, en donde trabajó hasta que obtuvo su jubilación, gracias a su trabajo y el amor de toda su gente logró superar la pérdida de su marido.
Para las Bodas de Oro de la escuela, año 2006, hoy C.P.E.M.Nº 58 se impuso el nombre de Dr. Jorge Héctor Sosa, en un artículo de diario escribieron “…Jorge Sosa, así lo llamaban en el colegio, fue director de la Escuela Nacional de Comercio (CPEM tras la provincialización del colegio) donde, además, dictaba clases de Historia junto a su esposa Mercedes también profesora de Historia. Dueño de una personalidad con carácter frente a sus alumnos, y un ubicuo buen humor, el profesor Sosa impulsaba una peculiar metodología: solía estimular el debate en sus clases proponiendo interrogantes tales como ¿qué fue más importante y arriesgado: el descubrimiento de América o la llegada del hombre a la Luna?
También proponía a los entonces chicos posicionarse frente a, por ejemplo, Juan Manuel de Rosas reservándose el papel de moderador. El
caso es que no sólo “obligaba” a estudiar (la única forma de que cada uno pudiera defender su postura), sino que inducía a hacer el ejercicio mental de analizar las
situaciones en un marco de amplia tolerancia.”
En el año 2003 Mercedes Cardozo de Sosa fue nombrada Vecina Ilustre de Plaza Huincul, por su desempeño activo en la Comunidad, destacándose profesionalmente en las áreas de Salud y Educación, como así también por formar parte del grupo de ciudadanos que
honraron a Plaza Huincul, gestando su actual vida institucional en la redacción de la Carta Orgánica Municipal.
Así fueron Mecha y Jorge Sosa, espléndidos, excelentes padres y profesionales, los que los conocieron saben de su don de gente. Agradezco enormemente a la Comunidad por distinguirlos con honores y recordarlos cariñosamente, realmente ellos son merecedores de eso y mucho más.
