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El uso de plataformas de streaming y señales digitales genera diferencias de hasta 45 segundos en comparación con los medios tradicionales.

Si siempre escuchas a tu vecino gritar los goles de los partidos de fútbol antes de que los puedas ver en la televisión, seguramente se deba a que lo está sintonizando a través de un dispositivo o sistema distinto al tuyo. Este desfasaje entre lo que ocurre en vivo en el estadio y lo que demora la señal en ser recibida y emitida por la pantalla se conoce como delay, un fenómeno del que no se salvan las empresas de televisión satelital, por cable ni las plataformas de internet.

El mayor problema de este retraso se evidencia en el deporte, específicamente en el fútbol, donde la inmediatez define la emoción del juego. Actualmente no existe una solución definitiva para eliminarlo, ya que el tiempo de espera depende estrictamente de la tecnología utilizada para transmitir y recibir la información.

Del analógico al digital: el orden de velocidad

El medio más rápido e inmediato sigue siendo la radio. Al tratarse de una señal analógica que transporta únicamente audio, la retransmisión se realiza de manera prácticamente instantánea.

Un escalón por detrás se encuentra la televisión. En el caso de la Televisión Digital Terrestre (TDT), el proceso de digitalización empieza a introducir los primeros segundos de retraso. Lo captado en el estadio debe ser comprimido, transmitido y luego descomprimido por el televisor, sumado a un par de segundos de buffer (almacenamiento temporal). Este procesamiento es el motivo por el cual los canales en Alta Definición (HD) llevan cerca de dos segundos más de retraso que las señales en definición estándar (SD).

Posteriormente se ubican las emisiones vía satélite, que registran aproximadamente dos segundos más de demora que la TDT. En este sistema, la latencia se incrementa debido al trayecto físico que debe realizar la señal para ir y volver al satélite, además de los tiempos requeridos para la codificación y descodificación de los datos.

El streaming y el mayor retraso de la señal

Las transmisiones de televisión por internet o streaming complican aún más el panorama debido a la cantidad de pasos intermedios que demanda su infraestructura. Para que el video llegue a un celular, computadora o Smart TV, el sistema debe codificar la imagen, utilizar un buffer para contrarrestar las fluctuaciones y microcortes de la red, y pasar por una red de distribución de contenido (CDN) que reparta la señal entre los usuarios.

La combinación de estos procesos informáticos y los protocolos de red actuales genera que los streamings vía OTT (Over The Top) registren el mayor retraso del mercado, acumulando un delay que puede oscilar entre los 20 y los 45 segundos en comparación con el tiempo real del partido.
Qué hacer:
Reiniciar la aplicación o el decodificador durante el entretiempo;
Cerrar y volver a abrir la transmisión;
Probar otro proveedor o plataforma;
Utilizar una conexión de internet más estable, preferentemente por fibra óptica.
Sin embargo, el retraso suele volver a acumularse con el paso de los minutos debido al funcionamiento de los algoritmos que administran el buffer.