
Ambas confederaciones se opusieron al proyecto de privatizar un porcentaje de los derechos comerciales de las competiciones internacionales. Europa advirtió que no participará de los certámenes si la iniciativa no se abandona.
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) expresaron un duro rechazo al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que contempla la creación de la empresa FIFA Forward Enterprise para abrir la gestión comercial de la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes a inversores privados.
La iniciativa, que prevé la venta de entre un 20% y un 30% de las participaciones comerciales de la nueva entidad a capitales externos, desató una fuerte crisis institucional. A través de un comunicado firmado de forma unánime por sus 55 federaciones, la UEFA calificó la propuesta como una mercantilización inaceptable del legado deportivo y anunció que ninguna selección europea participará de las competencias de la FIFA mientras la medida siga en pie o hasta que se garantice que no se privatizará la gobernanza del fútbol.
En la misma línea, la Concacaf —encabezada por Victor Montagliani y representante de 41 asociaciones— formalizó su oposición al proyecto al denunciar la falta de debido proceso, escasos plazos de análisis y una marcada ausencia de transparencia. Desde el organismo regional cuestionaron la necesidad de buscar financiamiento privado tras los ingresos récord generados en las últimas ediciones mundialistas e instaron a la FIFA a utilizar sus reservas económicas existentes para fortalecer los programas de desarrollo local.
