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En un duelo crucial para la continuidad de Eduardo Coudet y Jorge Almirón, el Canalla gana 1-0 en el Monumental. El Millonario arrancó mejor, pero pagó caro una jugada desafortunada.

El Estadio Más Monumental es escenario de un enfrentamiento de alta tensión. River Plate y Rosario Central se miden en Núñez en un partido determinante para el futuro de sus respectivos entrenadores, en medio de un clima de exigencia para ambos bandos.

El equipo de Eduardo Coudet llegó a este compromiso golpeado por tres derrotas en lo que va del semestre, obligado a sumar de a tres para oxigenar el ciclo del DT. Por su parte, Jorge Almirón —ratificado en su cargo al término del torneo anterior— tampoco atraviesa un presente holgado, tras debutar con caída ante Belgrano e igualdad frente a Racing en Arroyito.
Una baja sensible antes del silbato inicial

Horas antes del cruce, la institución de Núñez confirmó una ausencia importante en el frente de ataque a través de sus canales oficiales:

"Por un traumatismo en el muslo derecho, Ángel Correa quedó desafectado de la lista de concentrados para enfrentar a Rosario Central", detalló el comunicado médico del club.

Del dominio local al festejo visitante

En el arranque del encuentro, la iniciativa perteneció al conjunto local. Con desbordes punzantes por la banda derecha a cargo de Joaquín Freitas, River generó las situaciones más claras del inicio para ponerse arriba en el marcador.

Sin embargo, el elenco rosarino mantuvo la paciencia y comenzó a responder apoyado en la jerarquía de sus atacantes. El primer aviso llegó por vía de Enzo Copetti que definió a la red, pero la acción fue anulada por posición fuera de juego.
La apertura del marcador, llegó pocos minutos después, la insistencia visitante tuvo premio tras una desafortunada jugada defensiva en la que Nicolás Otamendi, en su intento por despejar, terminó convirtiendo en su propio arco el 1-0 a favor de Rosario Central.