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Un desenlace violento empañó la definición de la fase Reválida del Torneo Federal A. En la capital chaqueña, Sarmiento de Resistencia se impuso por 1 a 0 frente a Tucumán Central en un cruce determinante por la permanencia. Sin embargo, el festejo deportivo quedó opacado cuando la jugada decisiva dio paso a una batalla campal entre jugadores, cuerpos técnicos y auxiliares de ambas delegaciones.

El trámite del cotejo, disputado en el estadio Centenario, se mantuvo en absoluta paridad hasta el tiempo de descuento. A los 46 minutos del complemento, el atacante Pablo Martínez convirtió el único gol del partido, una conquista que le devolvió el aire al conjunto local en su lucha por conservar la categoría y consumó el descenso directo del elenco visitante al Torneo Regional Amateur.

Inmediatamente después de la reanudación del juego, la tensión contenida se desbordó tras una discusión por la devolución del balón en un costado del campo. La maniobra para demorar las acciones desató una serie de empujones que rápidamente escalaron hacia una gresca generalizada, con golpes de puño y agresiones cruzadas entre los integrantes de ambos planteles.

Ante la imposibilidad de controlar el tumulto, el árbitro resolvió dar por suspendidos los minutos finales.

El personal policial de Infantería debió ingresar al terreno de juego para conformar un cordón de seguridad con escudos y escoltar al equipo tucumano hacia los vestuarios.

Con este resultado, Tucumán Central perdió la categoría a falta de dos fechas para la finalización del certamen, mientras que el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino deberá expedirse sobre las sanciones pertinentes tras evaluar la planilla oficial del encuentro.