
El panorama matemático en la tabla acumulada terminó por cerrársele de forma definitiva a River Plate. Aunque las chances eran remotas tras perder el Superclásico frente a Boca Juniors en La Bombonera, el triunfo de Independiente Rivadavia ante Banfield en la fecha 15 liquidó cualquier posibilidad de conseguir un cupo internacional por esa vía.
La victoria del conjunto mendocino lo llevó a las 56 unidades, un puntaje insuperable para el equipo dirigido por Leonardo Ponzio, que marcha en la octava ubicación con 52. Incluso ganando su último compromiso frente a Aldosivi, el techo numérico del Millonario sería la sexta casilla, ubicación que resulta insuficiente para acceder a la cita continental.
Con el boleto ya asegurado para la Copa Sudamericana, a la institución de Núñez le resta un único camino para ingresar a la Libertadores: gritar campeón en el presente Torneo Clausura, certamen en el que ya certificó su pase a las instancias finales de playoffs.
El golpe económico y deportivoCompetir por segundo año consecutivo en el segundo torneo en importancia de Sudamérica significaría un duro traspié para el club de mayor inversión en el mercado de pases de los últimos cinco años. A la merma en el presupuesto en concepto de premios y recaudación se le suma la complicación en el coeficiente acumulado de cara a la clasificación para el Mundial de Clubes 2029. La fragilidad del Monumental como factor determinante
Gran parte del irregular balance de la temporada se explica en los tropezones sufridos en condición de local. A lo largo del año, River cayó en seis oportunidades en Núñez —cifra que supera sus registraciones negativas como visitante—, convirtiéndose en uno de los elencos con peor rendimiento en casa.
El vertiginoso trayecto incluyó un traspié inicial por 4-1 frente a Tigre, caídas consecutivas ante Boca y Atlético Tucumán sobre el cierre del Apertura, y derrotas ante Barracas Central y Rosario Central durante un inicio de Clausura que marcó el peor arranque de su historia.
La sexta caída en su estadio ocurrió ya durante el interinato de Ponzio, al caer 2-1 con Huracán, ciclo que además sumó la eliminación internacional en octavos de final de la Copa Sudamericana a manos de Independiente Santa Fe.
