Imagen

El mercado cárnico argentino atraviesa una escalada de precios sin precedentes que amenaza con quebrar la tendencia de desaceleración inflacionaria. En las últimas horas, la media res alcanzó el valor simbólico de $10.000 por kilo, registrando un salto del 13% en apenas una semana. Esta dinámica ha llevado el precio del novillo en pie en Cañuelas por encima de los $5.200, una cifra nunca antes vista en las negociaciones del sector.


El impacto en el mostrador: ¿Qué valores se manejan hoy?

La brecha entre el costo de los frigoríficos y el precio final al consumidor se acorta, obligando a las carnicerías de barrio a trasladar los aumentos de forma inmediata.

Corte Vacuno Precio Estimado por Kilo

Asado $24.500

Vacío / Colita de Cuadril $30.000

Bife de Chorizo / Ojo de Bife $40.000

¿Por qué sube la carne si el consumo interno cae?

A pesar de la ralentización de la demanda local en este inicio de 2026, dos factores clave explican la presión alcista:

Menor Oferta: La faena bovina registró una caída del 12% en enero. Ante mejores expectativas de negocio, los productores retienen hacienda, lo que reduce la disponibilidad inmediata de carne.

El "Factor Trump" y la Exportación: La reciente apertura comercial de Estados Unidos, que quintuplicó el cupo de importación de carne argentina (pasando de 20.000 a 100.000 toneladas), genera una expectativa exportadora que tensiona los precios internos.

Análisis: Según especialistas del sector, este proceso de reequilibrio de precios y producción podría extenderse entre dos y tres años, obligando al consumidor a convivir con valores elevados en términos históricos.

El efecto en la inflación y el cambio de hábitos

Las consultoras privadas ya han tomado nota. Eco Go proyecta que la inflación de febrero podría repuntar hasta el 3,0%, superando el 2,9% registrado en enero, impulsada principalmente por el rubro alimentos que, según LCG, ya viaja a un ritmo del 3,4% mensual.

El refugio en las carnes blancas

Ante la disparada del vacuno, el consumo interno está mutando hacia alternativas que han quedado rezagadas respecto a la inflación:

Cerdo: Se mantiene estable en torno a los $3.400 (media res), con un incremento anual de apenas el 15%.

Pollo: Ronda los $2.964 por kilo, consolidándose como la opción más accesible para las familias.

Esta brecha de precios está configurando un nuevo mapa del consumo en Argentina, donde la carne vacuna comienza a posicionarse como un bien de lujo frente a otras proteínas animales.