
La firma Goldmund S.A., controlante de la marca de electrodomésticos Peabody, cesó de forma definitiva su fabricación local en el marco de un concurso preventivo por un pasivo superior a los $39.234 millones.
En un lapso de tres meses, la empresa desmontó su maquinaria, la trasladó a un depósito en San Martín y desvinculó a 47 trabajadores —concentrados mayoritariamente en el sector metalúrgico—, reduciendo su planta de 158 a 111 empleados.
La decisión consolida el viraje comercial de la compañía hacia un esquema centrado en la importación y comercialización de productos. Previamente, la firma había derivado parte de su elaboración de la línea de climatización a Paraguay mediante el régimen de maquila, argumentando costos entre un 30% y un 35% más bajos respecto del mercado argentino.
A la reestructuración operativa se sumó una fuerte caída del nivel de facturación, que registró una baja mensual superior al 52% en junio tras la disminución en los precios promedio exigida por el mercado. Durante ese mismo mes, la firma reportó un déficit operativo de $1.501,9 millones, apelando a financiamiento de corto plazo para sostener sus compromisos operativos mientras negocia con sus acreedores.
