
Las mediciones oficiales del INDEC arrojaron caídas generalizadas tanto en la comparación interanual como en la medición mensual desestacionalizada, reflejando el impacto de la contracción salarial.
El nivel de actividad en el sector comercial volvió a mostrar signos de deterioro durante el sexto mes del año. De acuerdo con los últimos registros publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas en los principales canales de distribución —supermercados, mayoristas y centros de compra— mostraron importantes retrocesos interanuales, confirmando una tendencia recesiva que responde al debilitamiento del poder de compra de las familias.
En el segmento de los supermercados, el volumen de operaciones disminuyó un 3,1% en términos reales en comparación con junio del año anterior. Con esta cifra, la contracción acumulada en el primer semestre de 2026 alcanzó el 2,8%. Al evaluar el comportamiento respecto del mes previo (mayo), la medición desestacionalizada evidenció un sesgo negativo del 1%. A pesar de este contexto contractivo, algunos rubros puntuales mostraron variaciones positivas significativas a precios corrientes, encabezados por Carnes (39%), Electrónicos y artículos para el hogar (35,1%), Verdulería y frutería (30,6%) y Alimentos preparados (23,6%).
En cuanto a las herramientas de financiamiento empleadas por los consumidores en las grandes cadenas, las tarjetas de crédito concentraron el 42,8% de las operaciones totales (con un avance del 16% interanual), seguidas por las tarjetas de débito con el 24,9% del volumen total (y una suba del 13%). Por su parte, el uso de efectivo representó el 16,9% de las transacciones (subiendo un 33,8%), mientras que otros medios de pago digitales y transferencias abarcaron el 15,4% restante, marcando la mayor aceleración del período al expandirse un 65%.
Por el lado del comercio mayorista, la dinámica fue similar. El desplome interanual en los autoservicios del sector se ubicó en el 3,1%, acumulando una merma del 3% en los primeros seis meses del año. Frente a mayo, la actividad cedió un 1,4%. A precios corrientes, la facturación total rozó los $381.104,3 millones, lo que implicó una suba nominal del 23,1% interanual. Dentro de esta categoría, los mayores incrementos de ventas se dieron en Almacén (27,4%), Lácteos (27,1%), Panadería (25,7%) y Artículos de limpieza y perfumería (23,7%). En este canal, la financiación mediante crédito abarcó el 26,2% de las operaciones, el efectivo explicó el 25,1%, el débito cayó un 6,5% (representando el 16,2%) y las metodologías alternativas explicaron el 32,5% restante.
Finalmente, el desempeño en los centros comerciales y shoppings confirmó el escenario generalizado de retracción. El indicador a precios constantes se contrajo un 4,9% en relación con el mismo mes del ejercicio previo, acumulando un descenso del 2,7% en lo que va del año y una caída del 6,2% en la serie desestacionalizada respecto al mes anterior. En el desglose geográfico por facturación nominal, la Región Gran Buenos Aires encabezó los ingresos con $224.091 millones (un 8,3% de aumento interanual), seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con $193.589 millones (+18,5%) y la Región Pampeana con $145.766 millones (+13,2%).
