Un exhaustivo estudio elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encendió las alarmas sobre el deterioro del mercado laboral argentino.
Según el documento coordinado por los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 241.000 puestos de trabajo formales en el sector privado asalariado, retrocediendo a niveles de ocupación registrados hace una década, comparables con los de julio de 2016. Asimismo, el informe precisa que la capacidad adquisitiva del salario mínimo sufrió una contracción del 40,5% en el mismo período, ubicándose en valores inferiores a los previos a la crisis de 2001.
La retracción del empleo privado acumula doce meses consecutivos de variaciones negativas, afectando en la comparación interanual a 9 de los 13 sectores económicos relevados. La industria manufacturera lidera el proceso de destrucción de puestos de trabajo al explicar cerca del 40% del total de las bajas (-4,5% interanual), seguida por el comercio, los servicios inmobiliarios y la intermediación financiera (-4,6%). Por su parte, la minería volvió a mostrar una leve recuperación mensual en mayo (+0,3%), aunque mantiene un saldo interanual negativo del 3,9%. En el rubro de la construcción, tras la estabilidad registrada a comienzos de año, se profundizó la caída con una merma del 0,5% mensual.
A nivel territorial, el impacto destructivo sobre los puestos registrados afectó a 11 provincias, registrándose las caídas más severas en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco. En el extremo opuesto, solo San Juan, Catamarca y la provincia del Neuquén mostraron indicadores positivos en la generación de empleo privado formal. En cuanto al régimen de casas particulares, si bien evidenció una leve recuperación interanual de 6.000 puestos (+1,4%), la actividad arrastra una pérdida neta de 16.000 empleos formales desde fines de 2023 y acumula un desplome del 10,4% respecto de su máximo histórico de 2019.
Respecto a la evolución salarial, el reporte del IIEP señala que la remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado se posicionó en un valor nominal estimado de $2.156.890 para junio de 2026. A pesar de ligeras recuperaciones parciales en meses previos, el haber real se mantiene un 2,9% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 y acumula una contracción del 19,8% respecto al máximo de la serie histórica registrado en mayo de 2013. El documento concluye que el salario mínimo actual representa tan solo un tercio de su techo histórico alcanzado en septiembre de 2011, tras sufrir un deterioro acumulado del 67%.
