
La compañía multinacional Whirlpool puso formalmente a la venta su complejo industrial en la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires, a través de la firma internacional de servicios inmobiliarios Jones Lang LaSalle (JLL). La decisión comercial se concreta nueve meses después de haber paralizado por completo la fabricación de lavarropas en la Argentina a fines de 2025, un cierre sorpresivo que derivó en la desvinculación de 220 trabajadores entre operarios y personal técnico.
Ubicada sobre la Ruta Nacional 8, dentro del Polo Pilar, la propiedad comprende una superficie cubierta de 30.453 metros cuadrados construida sobre un terreno total de más de 120.000 metros cuadrados. El predio cuenta con infraestructura de última generación para logística e industria pesada, que incluye 12 docks de carga, planta de tratamiento de efluentes, sistemas de extinción de incendios y vestuarios para 200 personas. Aunque la comercializadora no hace público el precio pedido en sus plataformas oficiales, analistas del mercado inmobiliario corporativo estiman que el valor del activo oscila entre los 17 y 21 millones de dólares.
La venta de este inmueble marca el final definitivo de una inversión de 52 millones de dólares inaugurada en octubre de 2022. Concebida originalmente como la planta de lavarropas más tecnológica del grupo a nivel mundial, la fábrica tenía una capacidad proyectada para producir 300.000 unidades anuales y destinar el 70% de esa elaboración a la exportación, teniendo a Brasil como destino prioritario. Sin embargo, la falta de competitividad operacional llevó a la empresa a recortar turnos productivos durante 2024 y, finalmente, a cancelar la fabricación nacional para reconvertir su modelo de negocios local a un esquema estrictamente comercial, abastecido mediante productos terminados importados desde sus plantas brasileñas bajo arancel cero en el marco del Mercosur.
