
El deterioro de los ingresos frente al avance del costo de vida provocó un nuevo incremento en las cifras de pobreza durante los primeros seis meses de 2026. Según proyecciones del sector, alrededor de 1,7 millones de ciudadanos pasaron a integrar esta condición socioeconómica, impulsados por una pérdida del poder adquisitivo salarial en un contexto de constantes subas en la canasta básica.
El escenario laboral y de ingresos muestra marcadas desigualdades según el tipo de ocupación y sector:
Brecha entre empleo formal e informal: Aunque las remuneraciones en el sector no registrado registraron un alza del 19,5 %, los ingresos informales representan en promedio la mitad de lo que percibe un asalariado formal. Este aumento en el sector informal no logró compensar el derrumbe generalizado del sistema laboral.
Caída en el empleo registrado: Un informe elaborado por Mariana Sosa, Eduardo Chávez Molina y José Rodríguez de la Fuente —investigadores del Grupo de estudios sobre desigualdad y movilidad social de la UBA-IGG— indica que las remuneraciones de los asalariados formales del sector privado retrocedieron un 2,9 %, mientras que en el sector público la baja fue del 2,6 %.
Cobertura de la canasta básica: En rubros clave como comercio, construcción, industria y gastronomía —que concentran entre el 40 % y el 45 % de los ocupados—, los sueldos informales oscilan entre los 680 y 825 mil pesos mensuales. Estos montos alcanzan a cubrir apenas entre el 49 % y el 59 % de la Canasta Básica Total de un hogar tipo, a diferencia del empleo formal de la misma rama, cuya cobertura se ubica entre el 83 % y el 111 %.
Proyecciones e impacto de la canasta de medición
Tras el 28,2 % registrado por el INDEC en el segundo semestre de 2025, las estimaciones para la primera mitad de 2026 prevén que el índice de pobreza se ubique entre el 31 % y el 32 %.
Sin embargo, el indicador podría ser considerablemente mayor según los parámetros metodológicos utilizados. Sobre este punto, Agustín Salvia, especialista del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advirtió que “si se actualizara la composición de las canastas en base a la Encuesta de Hogares 2017/18 (en lugar de la 2004/05 que se aplica actualmente), la pobreza treparía a 38 o 39%”.
