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El retroceso en el volumen de compras del hogar no encuentra piso. De acuerdo con el informe coyuntural difundido por el INDEC, las transacciones a precios constantes —métrica que mide las unidades físicas vendidas descontando la inflación— sufrieron una contracción del 3,7% en supermercados y del 3,6% en centros de venta mayorista durante el mes de agosto.

Con estos guarismos, la actividad comercial acumula un descenso continuo a lo largo de todo 2026, dejando un balance acumulado en los primeros ocho meses con caídas interanuales del 2,8% y del 2,9% para cada canal, respectivamente.
Espejismo en la facturación y hábitos en el punto de venta

El reporte oficial expone una marcada disparidad entre las cantidades despachadas y la recaudación en términos nominales:

Efecto de la inercia de precios: En el canal minorista, el volumen total facturado sobrepasó los $2,6 billones (un alza del 24,2% interanual en pesos corrientes), registrando un gasto medio por ticket de $35.569. Por su parte, el sector mayorista alcanzó una facturación de $395.434 millones, con un promedio por operación de $47.067.

Comportamiento en los salones de compra: El consumidor argentino mantiene una marcada preferencia por el canal físico tradicional. El 96,9% de los ingresos en las cadenas de supermercados derivó de transacciones en el local presencial, mientras que el e-commerce apenas captó un 3,1% del total.

Transformación en las formas de pago

La dinámica de financiamiento mostró matices según el canal comercial analizado. En las grandes cadenas minoristas, la tarjeta de crédito encabezó la preferencia del público al concentrar el 43% de los ingresos totales. No obstante, las plataformas digitales y billeteras virtuales registraron el salto más pronunciado, con un repunte del 50,2% interanual para llegar al 16,1% del volumen operado.

En la venta al por mayor, la digitalización mostró un peso mayor: los métodos de pago electrónicos y mediante aplicaciones móviles se ubicaron en el primer lugar con el 32,7% de las operaciones, seguidos por la tarjeta de crédito (26,8%), el efectivo (24,8%) y el débito (15,7%).
Sectores con mayores incrementos y contraste en los shoppings

En el análisis por rubros, los alimentos frescos traccionaron las subas nominales más marcadas. En góndola, las carnes registraron un incremento del 38,5% en pesos recaudados, acompañadas por frutas y verduras con un 32,6%. En los establecimientos mayoristas, las mayores variaciones se dieron en verdulería (+35,5%), lácteos (+30,2%) y productos de almacén (+29,8%).

Por otro lado, los centros de compras y shoppings mostraron una dinámica divergente durante el octavo mes del año. Registraron un repunte del 3,7% interanual a precios constantes (y un avance del 3,3% respecto a julio), cortando una racha negativa. Pese a este leve rebote puntual, la actividad acumulada en lo que va del año para este sector continúa con un balance en terreno negativo del 1,2%.