La Municipalidad de Neuquén puso en marcha la primera troncal inteligente de la capital sobre las avenidas Leloir y Doctor Ramón, una obra financiada con recursos propios que marca el inicio de la modernización integral del sistema semafórico. La iniciativa contempla la actualización progresiva de las 338 intersecciones de la ciudad mediante herramientas digitales de gestión adaptativa.

La secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti, destacó que “todo lo que tiene que ver con el crecimiento exponencial de la ciudad de Neuquén se transforma en planificación, esto es un claro ejemplo de planificación, es lo que la ciudadanía necesita, que nosotros nos ocupemos de todos los temas y que se viva de una manera mejor en la ciudad”.

Por su parte, la subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional, Noelia Rueda Cáceres, indicó: “Hoy ya ponemos en funcionamiento de manera formal nuestra primera troncal inteligente que es a base de esta colocación y actualización de nuestros sistemas semafóricos y cámaras y cartelería vial dinámica”.

La intervención en esta importante arteria incluyó la colocación de nuevos controladores, cámaras lectoras de flujo, cartelería vial dinámica y un trabajo de jerarquización con señalización horizontal y vertical.

El equipamiento desplegado permite detectar la carga vehicular en tiempo real para modificar automáticamente los ciclos de luz verde y priorizar los carriles con mayor demanda. Al respecto, el subsecretario de Mantenimiento del Espacio Público, Walter Honorio, explicó que “este sistema está compuesto por pantallas informativas que van analizando flujo vehicular en cantidad, si pasa algún siniestro, si hay alguna emergencia, todo se puede plasmar en estas pantallas”.

El corredor de Leloir y Doctor Ramón fue elegido para el debut del sistema por ser uno de los trayectos más transitados del mapa urbano, utilizado diariamente por miles de automovilistas locales y vecinos provenientes de ciudades aledañas.

La tecnología instalada mide la densidad del tránsito de forma constante y ajusta la sincronización de la onda verde según el volumen detectado, superando el viejo esquema de tiempos fijos.

Toda la infraestructura se vincula directamente con el Centro de Información Urbana inaugurado esta semana, ubicado en la ETON. Desde ese nodo de control, el personal técnico visualiza las imágenes captadas por las cámaras y supervisa el estado de cada cruce.

Sobre la capacidad operativa de la herramienta, Honorio detalló que “en tiempo real podemos solucionar al instante” cualquier eventualidad en las esquinas.

Además del ajuste de los semáforos, los paneles led informativos ofrecen indicaciones precisas a los conductores, adaptando sus mensajes a la cercanía de establecimientos escolares o imprevistos sobre la calzada.

En esa línea, De Giovanetti subrayó la importancia de la responsabilidad colectiva e indicó que “las buenas conductas son parte de la seguridad, la seguridad vial la hacemos entre todos quienes salimos de casa en un vehículo”.

El plan de trabajo previo incluyó estudios de relevamiento del Observatorio Vial, junto a la labor de arquitectos y técnicos de la dirección general de Semáforos, para determinar los puntos estratégicos de medición.

Rueda Cáceres anticipó cuáles serán los siguientes sectores a intervenir y confirmó que “la que ya está anunciada es la avenida Mosconi, la Gran Avenida, no solamente en la parte que está en obra va a tener este sistema, sino en la que todavía no lo está porque nosotros también necesitamos ya empezar a recopilar los datos del flujo vehicular de la troncal principal que tiene nuestra ciudad y después, en base a esos datos, seguramente estemos trabajando en Jujuy y Salta, San Martín y Belgrano”.

La inversión realizada con fondos propios por la Municipalidad responde a la necesidad de acompañar el dinamismo demográfico y vehicular dentro del plan de obras para la capital que más crece. La incorporación de este soporte informático optimiza el uso de las arterias existentes, acorta los tiempos de viaje y aporta datos valiosos para el diseño de futuras políticas de ordenamiento urbano.