(Foto gentileza)
A bordo de un Volkswagen Bora, el conductor de 20 años impactó contra dos postes tras perder el control a alta velocidad. El test de alcoholemia reveló que cuadruplicaba el límite permitido en un hecho que generó la furia de otros automovilistas que presenciaron su errática conducción.
La madrugada de este sábado 10 de enero estuvo a punto de convertirse en una tragedia en el ingreso a Centenario. Minutos después de la medianoche, un violento siniestro vial sobre la Ruta Provincial 7 expuso, una vez más, los peligros de la combinación entre el alcohol al volante y el exceso de velocidad.
Una carrera contra el destino
El incidente comenzó a gestarse kilómetros antes del impacto. Testigos que circulaban en sentido Neuquén-Centenario relataron con indignación cómo el vehículo —un Volkswagen Bora color celeste— realizaba maniobras de sobrepaso extremadamente peligrosas a la altura del ex peaje. Según algunos conductores que intentaron seguirlo para alertar a las autoridades, el joven superaba los 160 km/h.
El desenlace ocurrió frente a la estación de servicio Puma. Alrededor de las 00:20, el conductor perdió la estabilidad del rodado, lo que derivó en un primer choque contra la base de una luminaria central. Lejos de detenerse, la inercia del golpe proyectó el auto hacia la colectora Nelson Mandela, donde terminó su recorrido impactando de retroceso contra un poste de tendido eléctrico.
Alcohol y milagro
Pese a la magnitud de los daños materiales, que dejaron la parte trasera del auto prácticamente destruida, el joven logró salir por sus propios medios. Al arribar el personal de la División Tránsito Villa Obrera, se le practicó el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado alarmante: 2,00 g/l de alcohol en sangre.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que el joven se dirigía presuntamente hacia el Autódromo local para participar de las "picadas".
Consecuencias inmediatas
El conductor fue asistido por médicos del Hospital Natalio Burd debido a fuertes dolores en la zona lumbar. Tras ser evaluado y recibir el alta médica apenas dos horas después, se procedió a la instancia administrativa:
·Sanciones: Se le retuvo la licencia de conducir de forma inmediata.
·Multas: Se labraron las actas contravencionales por conducción en estado de ebriedad y exceso de velocidad.
·Entrega del vehículo: El rodado fue retirado del lugar por el padre del joven tras las diligencias de rigor.
El episodio reavivó el debate entre los vecinos de Centenario sobre la falta de controles más estrictos en la zona de la Ruta 7 durante las noches de fin de semana, especialmente en el trayecto que conecta la capital provincial con el autódromo.
