Un episodio de violencia extrema en una zona rural de General Roca puso nuevamente en el centro del debate la seguridad en los establecimientos agrícolas durante la temporada de cosecha. Un hombre de aproximadamente 40 años se encuentra actualmente luchando por su vida en una unidad de terapia intensiva, tras haber sido hallado con una herida de bala en el abdomen en las cercanías del cruce de las rutas 6 y 65.
El hallazgo y la "evidencia" en la mochila
La secuencia se inició el domingo por la tarde, cuando la propia víctima, en un estado de shock y desesperación, logró comunicarse con las autoridades para solicitar auxilio. Al llegar al lugar, los efectivos de la Unidad Regional II se encontraron con un escenario elocuente: el hombre yacía herido junto a su bicicleta y, entre sus pertenencias, cargaba una mochila repleta de duraznos recién cosechados.
El diagnóstico médico inicial, brindado por el Comisario Inspector Eliseo González, confirmó que el proyectil impactó en la zona central del vientre, con orificio de entrada y salida.
Debido al compromiso de órganos internos, el paciente fue intervenido quirúrgicamente y su pronóstico permanece bajo reserva.
La hipótesis policial: justicia por mano propia y "hurto famélico"
La principal línea investigativa apunta a que el hombre habría sido atacado tras ingresar sin autorización a una propiedad privada para sustraer fruta, una práctica que se intensifica en esta época del año.
Puntos clave de la investigación:
·Ubicación incierta: Debido a la gravedad de su estado, la víctima no pudo precisar el lugar exacto del ataque, lo que dificulta a la Brigada de Investigaciones la identificación del predio donde ocurrió la descarga del arma.
·Conflicto recurrente: Los productores frutícolas de la zona vienen denunciando una ola de robos "hormiga" que, sumados, generan pérdidas económicas significativas y daños en los cercados perimetrales.
·Venta ilegal: La policía y el municipio trabajan en conjunto para rastrear si la fruta sustraída termina en puestos de venta informales ubicados a la vera de las rutas.
Análisis de contexto: El Valle ante el inicio de la cosecha
Este incidente no es un hecho aislado. Con la maduración de la fruta, la fricción entre la zona urbana que avanza sobre la rural y los productores se vuelve crítica. Las cámaras de productores del Alto Valle y Valle Medio han manifestado su hartazgo ante la intrusión constante en sus chacras.
Sin embargo, el uso de armas de fuego para repeler estos ingresos plantea un escenario legal complejo para los propietarios. La Justicia busca determinar quién efectuó el disparo para establecer si se trató de una situación de legítima defensa —poco probable ante la sustracción de fruta— o un acto de agresión desmedida. La declaración de la víctima, una vez que logre estabilizarse, será el eslabón necesario para cerrar el mapa del ataque y proceder con las imputaciones correspondientes.
