Imagen
La Justicia de Rosario dictó la pena máxima para Miguel Martínez (33), hallado culpable del brutal asesinato de su compañero de trabajo, José Sofiudin Jaharise. El tribunal, compuesto por los jueces Lisandro Artacho, Carlos Leiva y Gonzalo Fernández Bussy, consideró que el acusado actuó con alevosía, aprovechando que la víctima dormía para perpetrar el ataque.


El ataque: un plan de extrema crueldad


El crimen ocurrió la madrugada del 7 de diciembre de 2022 en una panadería local. Según la reconstrucción fiscal:
Martínez llenó un balde con grasa de freidora a más de 100°C. Se dirigió a la parte trasera del local donde Jaharise descansaba y, sin mediar palabra, le arrojó el líquido hirviendo sobre el rostro, la cabeza y el torso. Tras agonizar 17 días en el Hospital de Emergencias Dr. Clemente Álvarez (HECA), la víctima falleció en Nochebuena debido a infecciones y fallas multiorgánicas irreversibles.

Fuga y amenazas desde la clandestinidad

Martínez no solo escapó del lugar en su motocicleta, sino que permaneció prófugo durante tres meses. Durante ese tiempo, el fiscal Patricio Saldutti demostró que el condenado utilizó redes sociales para enviar amenazas coactivas a su ex pareja en tres oportunidades distintas, sumando estos cargos a la acusación principal.

El fallo del tribunal

Los jueces fueron contundentes al calificar el hecho como homicidio agravado por alevosía. Esta figura legal se aplica cuando el victimario actúa a traición y sobre seguro, impidiendo cualquier posibilidad de defensa por parte de la víctima.

Con esta condena, Martínez pasará el resto de sus días en prisión, poniendo fin a un proceso judicial que analizó uno de los métodos de asesinato más inusuales y dolorosos registrados en la historia criminal reciente de la provincia.