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Tras 48 horas de angustia y un operativo que movilizó a toda la región del Golfo Nuevo, el hallazgo del cuerpo de Sofía Devries confirmó el peor de los finales. La joven de 23 años, oriunda de Villa Ballester, fue localizada este miércoles por buzos de la Prefectura Naval en las inmediaciones de Punta Cuevas, el mismo sector donde había sido vista por última vez el pasado lunes durante una práctica submarina.

El incidente en las profundidades


La tragedia se desencadenó a unos 20 metros de profundidad, en el área del Parque Submarino HU SHUN YU 809. Sofía formaba parte de una expedición de siete personas bajo la supervisión de la empresa Freediving Patagonia. Según los registros del caso, la alarma se encendió cuando, al finalizar la inmersión, solo tres de los cuatro buceadores que estaban en el agua lograron emerger.

Mientras sus compañeros fueron trasladados de urgencia al Hospital Andrés Ísola —dos de ellos requirieron tratamiento en cámara hiperbárica—, el rastro de la joven se perdió por completo, activando un protocolo de emergencia que incluyó robots subacuáticos y buzos tácticos.

Hipótesis judicial: ¿Descompensación o negligencia?

La Fiscalía de Puerto Madryn, bajo la dirección de María Angélica Carcano, trabaja sobre una hipótesis principal: una posible descompensación física que habría impedido a la joven ascender a la superficie por sus propios medios. No obstante, el foco de la justicia también apunta a la responsabilidad de quienes estaban a cargo de la seguridad de la práctica.

Fuentes judiciales indicaron que se investiga si existió un accionar culposo, centrando las pericias en determinar si los protocolos de cuidado se cumplieron de manera efectiva. "El objetivo es establecer si quienes debían custodiar la integridad de Sofía fallaron en su deber", señalaron desde el entorno de la investigación.

Críticas y dolor en el entorno cercano

El caso no estuvo exento de controversia. "Leo", la pareja de Sofía y testigo directo de la inmersión, expresó su dolor y malestar a través de sus redes sociales. En su relato, calificó lo sucedido como un accidente fatal durante una certificación de buceo, pero cargó duramente contra la Prefectura Naval. Según su versión, la fuerza priorizó los trámites burocráticos por sobre una respuesta inmediata y rechazó la colaboración de otros buzos civiles que estaban dispuestos a sumergirse desde el primer momento.

El hallazgo, ocurrido alrededor de las 15:00 horas del miércoles, cierra la etapa de rescate para dar inicio a una compleja autopsia y peritaje de los equipos utilizados, elementos que serán cruciales para entender qué sucedió realmente en el fondo del mar.