Una investigación liderada por la Policía Federal de Argentina culminó con la desarticulación de una sofisticada organización delictiva dedicada al contrabando de divisas, blanqueo de capitales y transacciones financieras ilícitas a gran escala conectadas con centros de juego en Las Vegas.
El operativo incluyó decenas de procedimientos policiales simultáneos en la Capital Federal, Rosario y diversas localidades de la provincia de Buenos Aires.
La pesquisa judicial, iniciada a principios de año bajo la supervisión del fuero Penal Económico, determinó que el grupo delictivo poseía un esquema vertical comandado por un clan familiar.
El modus operandi consistía en captar ciudadanos locales que tuvieran autorizaciones de viaje vigentes, ofreciéndoles traslados turísticos al exterior. Una vez en territorio norteamericano, estas personas eran utilizadas para habilitar cuentas en entidades bancarias que luego servían para tramitar líneas de crédito en los casinos y derivar flujos monetarios hacia guaridas fiscales.
De acuerdo con las autoridades, las ganancias obtenidas mediante este entramado internacional regresaban al circuito legal de la economía mediante la adquisición de bienes raíces, el desarrollo de emprendimientos gastronómicos y diferentes colocaciones financieras en el mercado local.
Durante las irrupciones en los inmuebles investigados, las fuerzas de seguridad incautaron una millonaria suma de dinero en efectivo que incluía pesos, una importante cantidad de dólares, euros y otras monedas regionales.
Asimismo, se secuestró un arsenal de documentación que los investigadores consideran fundamental para el expediente: formularios de solicitudes crediticias de salas de juego, pasaportes, tarjetas plásticas de débito y crédito, vehículos de alta gama, dispositivos tecnológicos y un arma de fuego de grueso calibre. Los involucrados enfrentan cargos penales por conformación de banda delictiva, lavado de activos y delitos aduaneros.
