La comunidad educativa del CPEM 48 de Neuquén capital se encuentra conmocionada tras vivir una situación límite en los accesos al establecimiento. Un exalumno de la institución se presentó con un arma de fuego, apuntó contra los adolescentes que ingresaban al turno tarde y llegó a gatillar, aunque el disparo no salió. La rápida reacción del personal escolar evitó lo que pudo haber sido una tragedia.
El grave episodio se registró el miércoles pasado durante el cambio de turno, momento en que se retiraba el alumnado de la mañana y entraba el de la tarde. En ese marco, se desató una discusión entre un joven ajeno al colegio y un estudiante de primer año. En cuestión de segundos, el agresor extrajo el arma de fuego.
Juliana Carrillo, docente del establecimiento, detalló que el atacante apuntó directamente hacia los chicos en la entrada. Ante la emergencia, un preceptor que se encontraba en el sector logró reducirlo con la colaboración de otras personas, logrando desarmarlo y retenerlo hasta el arribo de los efectivos policiales.
Protesta y corte de calle con bancos
La gravedad del hecho profundizó la angustia y el temor entre los alumnos, quienes este lunes decidieron suspender las actividades áulicas para visibilizar el reclamo. Utilizando los bancos escolares, interrumpieron el tránsito vehicular frente al edificio para exigir garantías de seguridad.
Tanto el cuerpo docente como los directivos y el supervisor institucional acompañaron la jornada para contener a los jóvenes. Al respecto, Guada Dinamarca, estudiante de quinto año, manifestó: “No es por un capricho. Estamos cansados de hechos de inseguridad dentro y fuera de la escuela. No podemos venir tranquilos, nosotros venimos a aprender y a formarnos como personas”. La alumna advirtió además que el peligro afecta a todo el polo educativo del sector, que incluye una escuela primaria y un jardín de infantes colindantes.
El pedido de la comunidad educativa
Los estudiantes puntualizaron que el requerimiento no consiste en tener custodia policial permanente en la puerta, sino en lograr una presencia preventiva eficaz mediante patrullajes continuos y coordinados en las franjas horarias de ingreso y egreso de los tres niveles educativos.
Por su parte, el personal docente expresó su dolor al confirmarse que el agresor había formado parte de la institución. Carrillo reveló que el joven había atravesado una realidad personal muy compleja durante su escolaridad, motivo por el cual el colegio había solicitado oportunamente la intervención de diversos organismos de acompañamiento social. Tiempo después, el implicado se mudó de escuela y finalmente desertó del sistema educativo.
"Uno viene a trabajar todos los días no pensando en que sus pibes terminen presos o en una situación así. Nosotros apostamos a construir proyectos de vida", lamentó la docente ante el desenlace de la situación.
