El hecho ocurrió tras una discusión en la vía pública. Residentes del sector renovaron el pedido de intervención institucional frente a los constantes hechos de inseguridad.
Un nuevo hecho de violencia conmocionó al mediodía de este viernes a la comunidad de Centenario. El episodio se registró alrededor de las 12:30 sobre la Avenida Libertador, a escasos metros de la intersección con Leopoldo Lugones y el área de peatonales, según informó Centenario Digital.
Según los datos relevados, la agresión se desencadenó cuando un peatón se negó a entregarle un cigarrillo a un hombre conocido en la zona por el apodo de "Lagrimita". Ante la negativa, el sujeto reaccionó de manera violenta: profirió insultos y le propinó un fuerte golpe en el rostro a la víctima utilizando un elemento de hierro.
Intervención policial y asistencia
Como consecuencia del impacto, el joven sufrió heridas visibles en la cara y recibió asistencia inicial por parte de un familiar que se encontraba en las inmediaciones. Minutos después, arribaron al lugar efectivos de la Comisaría 52°, quienes procedieron a demorar al agresor, un individuo frecuentemente identificado por el personal policial debido a altercados anteriores.
Hasta el momento no se emitieron partes oficiales sobre la gravedad del cuadro médico del damnificado ni se confirmó si requirió traslado hacia el Hospital Natalio Burd.
Creciente preocupación entre vecinos y comerciantes
El hecho reavivó el malestar y la preocupación entre los residentes de la zona céntrica. Comerciantes del sector señalaron que, horas antes del ataque, el hombre había estado consumiendo alcohol en los pasillos linderos y refirieron que, en ocasiones, le entregan productos por temor a represalias o daños en los locales.
Frente a esta situación, la comunidad volvió a cuestionar las determinaciones judiciales respecto a que el involucrado suele ser notificado de los procesos en su contra para luego recuperar la libertad. En ese sentido, remarcaron la necesidad de aplicar los mecanismos correspondientes en materia de salud mental que permitan disponer una asistencia adecuada o internación, a fin de resguardar tanto su propia seguridad como la de los transeúntes.
