Puede ser una imagen de texto que dice "COCHERÍA COCHERÍAM 4 44 www.cospec.com.ar www. OSPEC OSPECLIa Ltda. n"

Un insólito y violento episodio sacudió a la localidad de Eduardo Castex durante la despedida de un vecino de 90 años en una de las salas de la Cochería Cospec Ltda. La vigilia fúnebre tuvo que ser suspendida de manera preventiva por recomendación policial y pedido de los allegados, luego de que un conflicto familiar de larga data por la herencia de una quinta de cinco hectáreas desembocara en agresiones físicas, escupitajos y amenazas de muerte frente al ataúd.


El hecho se desencadenó cuando dos de los hijos del fallecido arribaron al lugar y fueron agredidos por otro de los hermanos. La secuencia escaló con golpes de puño y empujones de tal magnitud que el agredido debió ser asistido en el Hospital "Pablo F. Lacoste", al tiempo que la policía tuvo que intervenir para separar a las facciones en pugna. A raíz de la falta de garantías de seguridad, el servicio se reanudó al día siguiente bajo un esquema "por etapas" y con custodia policial, trasladando la despedida de los demás integrantes de la familia directamente al cementerio local con guardia permanente.

Reclamos hacia la Justicia y antecedentes violentos

El episodio derivó en denuncias por lesiones y amenazas de muerte radicadas en la comisaría local, donde la familia manifestó una fuerte indignación ante la inacción de las autoridades judiciales. “La Justicia no nos brindó ninguna seguridad, y transcurrida una semana ni siquiera nos llamaron para consultarnos cómo estábamos o si habíamos tenido alguna consecuencia”, expresaron con evidente molestia los allegados a la víctima.

Asimismo, remarcaron el temor que persiste en el entorno familiar tras las agresiones: “El agresor es un tipo peligroso, que incluso tiene armas”. A pesar del enojo con el fuero judicial, destacaron el accionar de las fuerzas de seguridad locales, al señalar que “en la comisaría se preocuparon y nos dieron contención”.

Según señalaron, las diferencias familiares no responden a motivos financieros de relevancia, concluyendo en que “acá el problema son cinco hectáreas que no tienen ningún tipo de valor económico”.