La fiscalía busca precisar cómo accedió el niño al predio y qué controles fallaron en las instalaciones sanitarias de la capital.
Con el foco puesto en la reconstrucción exacta de los hechos, la Justicia neuquina puso en marcha una serie de medidas probatorias tras la muerte del niño de seis años hallado en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de la calle Tronador. La fiscal Lorena Juárez encabeza las actuaciones para determinar las responsabilidades e intencionalidades detrás del trágico suceso.
Entre los ejes principales del trabajo judicial se destaca el relevamiento del material grabado por los domos y cámaras de seguridad del sector, insumo con el que se pretende determinar el trayecto realizado por la víctima. A la par, se tomaron las primeras declaraciones testimoniales a allegados y vecinos que puedan aportar información sobre los instantes previos a la desaparición. La autopsia, en tanto, aportará los datos científicos determinantes sobre la causa de muerte.
Respecto de las condiciones del recinto, el comisario inspector Rubén Rodríguez confirmó en declaraciones radiales a AM550 que la hipótesis principal apunta a que el menor atravesó un portón de acceso vehicular y peatonal sobre la calle Tronador que se encontraba abierto. Aunque las instalaciones cuentan con un servicio de guardia nocturna, los investigadores analizan por qué no se advirtió el ingreso al predio.
El hallazgo se produjo pasadas las 22:15 del lunes a cargo de dotaciones de bomberos y buzos tácticos que rastrillaban la zona, luego de que los alertas a la Comisaría 19 ingresaran a las 20:50. Tras los peritajes iniciales de Criminalística, que se extendieron hasta la madrugada, la planta retomó la operatoria del personal de EPAS en convivencia con la recolección de pruebas de los investigadores.
