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Un grave episodio de violencia urbana y falta de convivencia vial se registró durante las últimas horas en la concurrida intersección de las calles Alberdi y Buenos Aires, en el corazón del microcentro de la ciudad de Neuquén.

La secuencia se desencadenó en horas de la tarde, cuando el conductor de una camioneta Toyota Hilux dejó su vehículo estacionado bloqueando de manera directa el acceso a un garaje particular.

La maniobra irregular, motivada por la realización de trámites y compras personales en la zona comercial, obligó a otro automovilista que transitaba a bordo de un Toyota Etios Hatchback a quedar detenido en doble fila sobre la calzada a la espera de poder ingresar al estacionamiento.

La permanencia del vehículo mal estacionado se prolongó por más de 20 minutos, lo que causó un severo embotellamiento en una de las arterias más transitadas del centro capitalino. Con el correr del tiempo, la imposibilidad de avanzar provocó la impaciencia del resto de los automovilistas que circulaban por el lugar, quienes comenzaron a hacer sonar las bocinas de forma insistente contra el vehículo detenido en la calzada, desconociendo que este se encontraba imposibilitado de ingresar a la propiedad privada.

La tensión ascendente en la cuadra fue registrada en video por una comerciante del sector, quien filmó el desarrollo del conflicto desde la ventana de su local.

El punto de máxima alteración se alcanzó cuando el responsable de la camioneta reapareció en la vía pública. Al advertir su llegada, el conductor que aguardaba en la calle descendió del Toyota Etios para reprocharle la infracción cometida.

Tras un breve intercambio de palabras, la recriminación derivó rápidamente en una agresión física: el hombre de campera negra asestó tres golpes de puño en el rostro al automovilista incumplidor, recriminándole a los gritos la demora ocasionada. El hecho generó el inmediato rechazo de los peatones y testigos presentes, quienes recriminaron la violencia desatada, mientras que el agresor y el agredido mantuvieron un último cruce de advertencias verbales antes de abordar sus respectivos vehículos.

El episodio culminó sin que se confirmara la intervención en el lugar de personal de la Policía del Neuquén ni de inspectores de la Dirección de Tránsito municipal.