Una sangrienta jornada alteró la paz en el límite entre el barrio Gregorio Álvarez y la Toma Pacífica de la capital neuquina, donde un cruce verbal finalizó con un hombre de 47 años internado en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Provincial Neuquén.
La víctima recibió un disparo en la cara mientras se encontraba en el interior de un vehículo abandonado, en un hecho que derivó posteriormente en un masivo enfrentamiento a pedradas entre allegados de los involucrados, requerimiento que demandó la rápida intervención de distintas dependencias de la Policía provincial para restablecer el orden.
La reconstrucción de los hechos, llevada adelante por los investigadores de la Comisaría 21 y coordinada por las autoridades de la Dirección Seguridad Confluencia, determinó que el desencadenante de la agresión fue una reunión iniciada en las primeras horas de la madrugada del martes, en la cual se consumieron bebidas alcohólicas.
Cerca de las seis de la mañana, por motivos que aún se intentan precisar, surgió una acalorada discusión entre la víctima y quien posteriormente sería señalado como el agresor. En medio del altercado, este último abandonó la zona tras pronunciar amenazas de muerte en las que advirtió que retornaría armado para saldar la disputa.
Cumpliendo con la advertencia formulada horas antes, el sospechoso reapareció en la zona a bordo de una bicicleta. Sin mediar palabra, se aproximó al automóvil estacionado frente a una vivienda de la calle 8 —donde el agredido se había recostado a descansar— y abrió fuego en cuatro oportunidades directamente contra el habitáculo.
Uno de los proyectiles atravesó la ventanilla e impactó en el pómulo izquierdo del hombre, con orificio de salida en la región auditiva derecha, tras lo cual el atacante emprendió la huida de la escena del crimen.
Al percatarse del ataque, familiares y amigos del herido intentaron perseguir al tirador para lincharlo, lo que provocó una violenta gresca campal en la intersección de la calle 5 y la avenida Cipolletti.
Cuando las patrullas policiales arribaron al sector cerca de las ocho de la mañana, se encontraron con dos grupos enfrentándose ferozmente a pedradas e insultos. Para dispersar la multitud y garantizar el ingreso seguro de las ambulancias, los efectivos debieron utilizar escopetas con munición disuasiva.
Tras controlar los disturbios, el personal médico del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN) asistió a la víctima en el lugar y dispuso su traslado de urgencia, primeramente al hospital Horacio Heller y luego al Hospital Provincial Neuquén debido a la complejidad de las heridas.
Mientras los peritos de Criminalística levantaban tres vainas servidas calibre 9 milímetros en la escena de la balacera, la víctima ingresó a la sala de terapia intensiva alojada en el quinto piso del centro de salud, donde permanece con pronóstico reservado a la espera de un nuevo parte médico oficial. Por su parte, los efectivos policiales mantienen abiertas las actuaciones para lograr la pronta aprehensión del autor del disparo.
