Imagen

Una jornada que estaba pensada para el esparcimiento y la celebración estudiantil terminó en medio de un clima de extrema zozobra e incertidumbre en el Instituto Formativo Docente (IFD) N° 13 de la localidad de Zapala. Durante la mañana de este miércoles 16 de septiembre, el equipo directivo del establecimiento tomó la determinación intempestiva de interrumpir los festejos de la "estudiantina" y desalojar las instalaciones, generando conmoción en toda la comunidad educativa ante la falta inicial de precisiones.

De la festividad al resguardo dentro de los salones

El dictado de clases tradicional había cedido su lugar a los preparativos de la festividad. Los estudiantes de las distintas divisiones se encontraban agrupados en los pasillos y la galería central del edificio ultimando los detalles para participar de un desfile conmemorativo. Sin embargo, la rutina festiva se interrumpió abruptamente cuando los directivos dictaron una orden de resguardo inmediato. Todos los jóvenes debieron abandonar las áreas comunes y confinarse dentro de las aulas por varios minutos, sin recibir información oficial sobre la naturaleza de la emergencia.
Poco después, se hizo sonar el timbre institucional y se instruyó a la totalidad de los presentes a retirarse de forma definitiva del predio.

Las hipótesis y la indignación de las familias

Al no haberse difundido un motivo claro por los canales institucionales en el momento del desalojo, la confusión dio paso rápidamente a las especulaciones. Con el correr de los minutos, testimonios convergentes de alumnos, padres y tutores que acudieron a retirar a los adolescentes comenzaron a delinear una misma hipótesis:

El elemento en cuestión: Un estudiante habría ingresado al centro educativo portando un arma de fuego.

La versión del disfraz: Según los relatos recabados en el lugar, el armamento —que presuntamente se encontraba descargado o inutilizable— habría sido exhibido como parte de una indumentaria o caracterización para el desfile. Medida preventiva: Al advertirse el riesgo potencial de la situación, las autoridades activaron el protocolo de seguridad ordenando el cese total de las actividades programadas.

Hermetismo y expectativa por un parte oficial

Hasta la fecha, tanto la conducción del IFD N° 13 como la Policía provincial mantuvieron reserva respecto de lo sucedido. No se ha emitido un informe oficial que esclarezca si el armamento existió, qué tipo de dispositivo era o si se secuestraron elementos dentro del establecimiento. Mientras la investigación sigue su curso interno, las familias de los estudiantes exigen respuestas claras para garantizar la seguridad dentro del edificio educativo.