Susana Gallardo de Leighton es una abuela del barrio Central que asegura sufrir una situación de malos tratos en su hogar. Hoy no dio más y se sentó a llorar en la esquina de Carmen Funes y Avenida Rotter, cerca de su hogar, donde la encontró un grupo de vecinos que convocaron a este medio. Afirma que la situación tiene que ver con el intento de despojo de su casa.
Susana, de más de 80, contó que hay agresiones verbales como “boluda” o “pelotuda”, pero también la dejaron si su mesa para comer. “Resulta que mi hija, no es hija de sangre, es hija de corazón, pero tiene 34 años. Se vino a vivir acá…. ahora se casó con un pelotudo que tiene y ella hace todo lo que él le dice”.
Respecto a la situación, aseguró que “Me tratan mal, me quitaron la mesa donde comía, ellos comen ahí como si fuera la casa de ellos propia”, dijo y precisó que “es la casa mía porque era de mi viejo que era un obrero de YPF”, explicó.
“Ahora estoy aquí en la calle por eso tengo que ir allí a la capilla a buscar y los vecinos me vieron que estaba aquí se está llorando porque me da bronca”, narró entre lágrimas y explicó que “por Dios santo, ya se lo digo, si tuviera donde irme, me habría ido que rato. Porque a mí me han tratado de la forma que ellos han querido. Porque si yo soy una persona así, la trato mal, que es una boluda, que es una pelotuda, o que me odian, o yo trato a esa persona así, ¿qué voy a estar haciendo en la casa? ¿Le voy a estar besando las patas para quedarme de vuelta? No. Yo arranco mi piojo y me voy a la cresta de acá”, narró siempre con la voz angustiada por el llanto.
“Pero ellos no. Eso es lo que quieren ellos, pelean por la casa que tengo…”, sostuvo.
respecto a la salida de su vivienda, detalló que “No traje nada, solo el bolso con que voy al taller”, describió y narró su calvario con la pareja de la hija que “andaba para allá y amenazándome que vieja conchetumadre, que vieja aquí y vieja acá, ¡cuánta mierda! Mi madre jamás la conoció el desgraciado”, dijo.
