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El colectivo de transporte público fue retenido en un control sobre la Ruta 151 tras constatar que el conductor registraba 0,67 g/l de alcohol en sangre. El vehículo se dirigía a Neuquén para iniciar su recorrido habitual.

Un procedimiento de control vehicular realizado por las fuerzas de seguridad vial en los accesos a Cipolletti evitó que una unidad del transporte urbano de pasajeros comenzara a prestar servicio con un chofer al volante bajo los efectos del alcohol.

El hecho se desencadenó cuando efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial divisaron desplazamientos anómalos en un colectivo perteneciente a la firma COLE, que acababa de salir de su base operativa en suelo rionegrino y se disponía a cruzar hacia la capital neuquina para iniciar su trazado de rutina.
Las actuaciones en el puesto de control

Tras advertir el andar errático del transporte masivo, el personal policial ordenó la detención inmediata del vehículo sobre el margen de la Ruta Nacional 151 para corroborar la documentación de la unidad y la identidad del trabajador.

Detección y prueba de alcoholemia: Al entablar contacto con el conductor, las autoridades percibieron un claro aliento etílico. Con la cooperación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, se procedió a efectuar el test de aire espirado, el cual arrojó un guarismo de 0,67 gramos de alcohol por litro de sangre.

Retención de la unidad: Frente a la infracción a la normativa de alcohol cero al volante que rige para conductores profesionales, las autoridades procedieron al secuestro preventivo del colectivo, el cual quedó depositado en el puesto caminero mientras se tramitan las actuaciones contravencionales e institucionales correspondientes.