
La medida contra el médico Gustavo Kumiega fue dispuesta por la fiscal Mariana Echarri tras operativos de registro en Resistencia. Pesa en su contra una acumulación de denuncias iniciada por los testimonios de varias pacientes.
En el marco de un expediente judicial que acumula al menos ocho denuncias penales por agresión sexual, mala praxis y tratos vejatorios durante las consultas médicas, la policía chaqueña efectivizó la detención del especialista en ginecología Gustavo Kumiega. El procedimiento judicial se ejecutó tras una serie de allanamientos a propiedades del profesional en la capital provincial, impulsados por la fiscal a cargo de la Fiscalía N° 6, Mariana Echarri.
Las diligencias contaron con el despliegue del Departamento de Trata de Personas, brigadas de Cibercrimen y la Guardia de Infantería. Tras las actuaciones, el abogado defensor del médico, Zacarías Issolio, confirmó la aprehensión del profesional en el marco de la investigación, señalando que aguardará hasta el inicio de la semana para tomar vista del expediente y fijar la postura de la defensa ante la futura indagatoria.
Cronología de las acusaciones y testimonios
El caso tomó impulso judicial a fines de septiembre a partir de la denuncia penal efectuada por Karla Herrán, una paciente de 26 años que expuso irregularidades y maniobras indebidas durante un examen ecográfico transvaginal, además de señalar la entrega de medicación caducada.
La visibilización de este primer expediente generó la presentación espontánea de otras mujeres en sede judicial, revelando patrones similares:
Abuso sexual agravado: La causa incluye la presentación de Romina C. —residente en el exterior que testimoniará mediante conectividad remota—, quien denunció un ataque con acceso carnal ocurrido a mediados de 2022 en la finca particular del profesional.
Toques e intromisiones injustificadas: Sumado a la exposición de Herrán, el testimonio de Jésica Ramírez ante la justicia detalló ausencias de protocolos de higiene (como el uso de guantes), contacto físico improcedente en camilla y expresiones verbales intimidatorias por parte del médico.
Evidencia en comunicaciones: La instrucción incorporó además registros de mensajería privada que contienen intercambios con insinuaciones atribuidas al imputado.
El médico permanecerá bajo custodia mientras el Ministerio Público Fiscal evalúa los elementos incautados durante las medidas de registro para definir los cargos formales.
