Puede ser una imagen de coche y texto

Sucedió en General Pico. Un móvil con las balizas encendidas se detuvo frente a un comercio y sus ocupantes cargaron la herramienta de trabajo. La secuencia fue registrada en video con audio incluido. El elemento fue recuperado tras un allanamiento.

General Pico. — Un episodio de inseguridad protagonizado por integrantes de la Policía de La Pampa causó indignación en la comunidad pampeana. Dos efectivos en servicio fueron filmados por cámaras de vigilancia en el preciso momento en que sustraían un gato hidráulico de alto valor comercial, utilizando para la maniobra un vehículo oficial de la fuerza.

El hecho se registró durante la madrugada del miércoles, cerca de las 01:30, en el frente de la gomería "Cattaleya" —local ubicado sobre la calle 29, entre 14 y 16, propiedad del comerciante Luis Alberto Miranda—. La víctima, de 49 años, formalizó la exposición penal el 14 de octubre de 2026 ante la sede del Ministerio Público Fiscal.
Las imágenes que desnudaron el delito y las escuchas del operativo

La prueba determinante para el avance de la causa fue aportada por el propio damnificado mediante los sistemas de seguridad del establecimiento, que presta servicios de forma continuada:

Maniobra registrada: El material fílmico exhibe el arribo de una unidad patrullera con el sistema de balizas en funcionamiento. Del patrullero descendieron dos uniformados que retiraron la pesada maquinaria de trabajo situada sobre la vía pública para luego guardarla en el vehículo y retirarse del lugar.

Audio incriminatorio: Los micrófonos del sistema de grabación captaron los diálogos entre los sospechosos. En las cintas se escucha a uno de los agentes pedir cautela ("Fijate que no te vea nadie") antes de rematar con la frase: "Este no trabaja más".

Descubrimiento, pesquisa y restitución del bien

El propietario notó la ausencia del equipo recién a las 09:00 de la mañana. Tras revisar las cintas y advertir el accionar policial, acudió a la Comisaría Segunda, desde donde se derivó el caso al constatar que el móvil no correspondía a esa jurisdicción. Minutos más tarde, la Jefatura del Comando le confirmó que el vehículo pertenecía a su dotación y sugirió la radicación formal de la denuncia.

La sustracción provocó un severo perjuicio económico: al valor del insumo —estimado en $2.800.000— se le sumó la interrupción de la jornada laboral y la imposibilidad de atender a la clientela.

Tras la rápida intervención de la fiscalía de turno, se libró una orden de registro que permitió hallar el gato hidráulico en un inmueble vinculado a uno de los sospechosos. La herramienta fue incautada y devuelta a su dueño, mientras las autoridades judiciales mantienen reserva sobre las medidas disciplinarias y la situación procesal de los dos funcionarios implicados.