Puede ser una imagen de resguardo de tickets y texto
Un insólito y peligroso episodio sacudió a la localidad cordobesa de Villa Santa Rosa durante un operativo de tránsito frente a un bailable. Las autoridades interceptaron un utilitario Renault Kangoo que circulaba por la zona para someter al conductor a un test de alcoholemia: el resultado arrojó un escalofriante 3,58 g/l de alcohol en sangre, un nivel cercano al coma etílico.

Lejos de colaborar, la acompañante del hombre de 40 años intentó frenar el procedimiento sacando fajos de billetes y ofreciéndole a los efectivos municipales y policiales más de $260.000 en efectivo a modo de soborno. El tiro les salió por la culata: ambos terminaron inmediatamente detenidos, el vehículo y el dinero quedaron incautados, y ahora afrontan graves cargos penales.
La paradoja de las multas en la provincia

La insólita oferta de $260.000 cobra sentido al observar el estricto esquema de sanciones de la Policía Caminera de Córdoba. Tras la reciente actualización de la Unidad Fija de Multa (basada en el valor del litro de nafta súper), las sanciones máximas por conducir bajo los efectos del alcohol oscilan entre los $2.500.000 y los $4.330.000. La pareja intentó "negociar" una cifra diez veces menor para eludir una penalización millonaria.
Desbaratan una fiesta electrónica clandestina con 400 personas

En paralelo a este hecho, la policía cordobesa junto con inspectores municipales clausuraron una fiesta electrónica no autorizada en la localidad de Juárez Celman. El evento, montado bajo una carpa sobre el camino a La Feria, reunía a unas 400 personas. Tras identificar al organizador —un hombre de 39 años—, las autoridades ordenaron la evacuación del predio y secuestraron los equipos de sonido e instalaciones.